El fenómeno de El Niño Global ha generado expectativas y temores en la población peruana, especialmente tras versiones que circulan en redes sociales sobre la posibilidad de un evento de magnitud muy fuerte o incluso de un “superniño” de alcance global.
Frente a este escenario, el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha salido al frente para aclarar la situación actual y precisar las verdaderas probabilidades de que el país enfrente un evento de gran intensidad.
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¿Débil o moderado?
Luis Vásquez, vocero del Enfen, explicó que, si bien existe un pronóstico de un fenómeno El Niño Global, la magnitud más probable hasta el momento es débil.
Vásquez señaló que la tendencia de calentamiento en el Pacífico Central se mantiene, pero la evolución debe observarse con cautela. “Hasta el momento la magnitud más probable de este evento global es débil todavía, podría escalar a moderado, pero en general es todavía débil”, afirmó.
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El especialista advirtió que los pronósticos a largo plazo tienen menor certeza y dependen de la evolución de los modelos, especialmente en las próximas semanas. Por ello, el Enfen publica actualizaciones quincenales para informar sobre cualquier cambio en la magnitud del fenómeno.
Entre débil y moderado
La diferencia fundamental entre un evento El Niño Global débil y uno moderado radica en la intensidad del calentamiento del mar y sus impactos en las distintas regiones del país.
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Según Vásquez, un Niño débil se caracteriza por un incremento leve de la temperatura del agua, lo que genera efectos limitados en la costa y en las actividades productivas, como la pesca. “La mayor probabilidad es que sea un Niño débil y podría escalar a un Niño moderado, pero más allá todavía es poco probable”, detalló.
En cambio, si el evento escala a moderado, los impactos pueden ser más notorios, especialmente en la sierra centro-sur, donde podría observarse una reducción en las precipitaciones y un déficit hídrico o sequías. Vásquez aclaró que estos efectos tienden a sentirse más durante la temporada de lluvias (verano), mientras que si el fenómeno ocurre durante la época seca, su impacto sería menos perceptible.
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Monitoreo de la temperatura
El Enfen confirma que existe un ligero incremento en la temperatura del mar frente a la costa peruana, donde se monitorea el desarrollo de un El Niño Costero débil. Este evento podría alcanzar una condición moderada durante el otoño, aunque se considera poco probable que supere ese nivel.
Además, Vásquez enfatizó que las recientes lluvias intensas en la selva y en regiones como el Vraem o Arequipa responden principalmente a patrones estacionales y no necesariamente a la influencia del Niño costero.
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“Como Niño costero no tiene mucha influencia en la parte de la selva. Hay alteraciones atmosféricas que condicionan a que se incremente la precipitación”, explicó. Las lluvias estacionales, que suelen ser más intensas hasta abril, también contribuyen a la humedad del suelo y pueden ocasionar deslizamientos, aunque no siempre están asociadas a El Niño.
Impactos en la pesca
En cuanto al sector pesquero, un Niño global débil puede afectar levemente los recursos de aguas frías, como la anchoveta, debido al mantenimiento de temperaturas ligeramente cálidas. Sin embargo, otras especies como el bonito y la pota pueden persistir o incluso verse favorecidas, lo que ofrece alternativas para la actividad pesquera.
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Vásquez destacó la importancia de que las autoridades locales y regionales mantengan sus protocolos de prevención y sigan las actualizaciones del Enfen para anticipar posibles impactos, sobre todo en la sierra centro-sur, donde el déficit hídrico sería el principal riesgo. “El mayor impacto que se podría dar es la poca precipitación que tenga la sierra centro sur, es ahí donde va a impactar mayormente”, puntualizó.
Aclaración
El vocero del Enfen fue enfático al descartar la inminencia de un Niño muy fuerte o extraordinario con alcance global, como se ha especulado en redes sociales. “La probabilidad es muy, muy, muy baja. La ocurrencia no se va a dar posiblemente. Lo más probable es que se cumpla con un Niño débil”, sostuvo.
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Los pronósticos internacionales y los análisis del Enfen coinciden en asignar una probabilidad cercana al 60% para un evento de magnitud débil, mientras que las probabilidades de que alcance niveles extraordinarios disminuyen drásticamente.