¿A la tercera va la vencida? Gobierno ratifica contrato del Lote VI con SPT Energy tras seis meses de inactividad

Perupetro ya había suscrito el contrato y la empresa se encontraba a la espera del decreto supremo para iniciar operaciones. La indefinición continúa en el Lote Z-69

La exclusión de los principales postores en el concurso permitió a SPT Energy Group Inc. asumir la operación del Lote VI con un plan técnico reforzado. FOTO REFERENCIAL/REUTERS

El Gobierno peruano adjudicó la operación del Lote VI de Talara a Latin America Energy and Technology Corporation S.A.C., subsidiaria de SPT Energy Group Inc., luego de varios meses de inactividad en el bloque, la exclusión de los dos primeros postores y un procedimiento atípico en la formalización del contrato.

La decisión quedó oficializada mediante el Decreto Supremo N° 004-2026-EM, publicado el 27 de abril de 2026.

PUBLICIDAD

Lote inactivo y caída en producción petrolera

El Lote VI, situado en la provincia de Talara, Piura, es uno de los bloques petroleros más antiguos del norte del país, con una producción histórica de más de 3.000 barriles diarios, de acuerdo con información de Perupetro.

Read more!

Tras el fracaso de los consorcios que ocuparon el primer y segundo lugar en la licitación —La Poderosa Energy S.A.C. – Inmobiliaria Chien Mau S.A. y Werrus Energy Fund LP – Inventa Energy Enterprise— la operación quedó paralizada en noviembre de 2025, lo que afectó tanto la producción nacional como la economía local.

PUBLICIDAD

El Gobierno adjudica la operación del Lote VI de Talara a Latin America Energy and Technology Corporation S.A.C. tras meses de paralización petrolera.

La oferta de SPT fue superada por sus competidores en términos de respaldo financiero y puntaje global, pero quedó como alternativa ante la imposibilidad de concretar la adjudicación con los primeros postores.

El plan técnico de SPT Energy contempló el reacondicionamiento de 87 pozos existentes, la perforación de 252 nuevos pozos de desarrollo y 39 pozos exploratorios, además de trabajos adicionales al programa mínimo requerido por las bases del concurso.

Este compromiso busca maximizar la producción, impulsar la sostenibilidad del bloque y modernizar la infraestructura, lo que resultó determinante al momento de ser convocados como terceros en el proceso.

Un proceso atípico: primero contrato, luego decreto

A diferencia del procedimiento habitual, en el que el decreto supremo antecede a la firma del contrato de licencia, en este caso la suscripción del contrato se dio antes de la publicación del decreto.

Según fuentes del sector hidrocarburos, el presidente José María Balcázar intentó trasladar la responsabilidad política de la formalización al próximo gobierno, como ya ocurrió en la frustrada compra de aviones caza F-16 a Estados Unidos.

Antes de la transferencia y paralización, el Lote VI en Talara fue operado durante años por la compañía Sapet Development Peru Inc., filial de la estatal china CNPC.

Al vencer el contrato, el bloque revirtió al Estado peruano bajo gestión de Perupetro. La estatal peruana Petroperú asumió la operación temporal en 2023 mientras se concretaba la nueva adjudicación.

La reversión y operación temporal de los Lotes VI y Z-69 por Petroperú genera incertidumbre en la normalización de la producción de petróleo en el norte peruano.

Las plataformas marinas del Lote Z-69 seguirían el mismo camino

El futuro del Lote Z-69, principal activo petrolero marino del país, tambén está comprometido tras el fracaso de la licitación internacional convocada por Perupetro, que quedó desierta en septiembre de 2025 por falta de postores.

Desde entonces, la agencia solicitó información clave a Petroperú —que opera el lote temporalmente desde noviembre de 2023, con una prórroga de 6 meses— para estructurar un nuevo concurso, pero hasta ahora no ha recibido respuesta, lo que bloquea la posibilidad de atraer un operador definitivo y amenaza con una nueva extensión del contrato temporal.

La falta de definiciones ya generó impactos severos: según el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú (STAPP), la paralización de 9 plataformas entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 provocó la pérdida de casi 300.000 barriles de crudo y un perjuicio económico superior a US$22 millones.

Read more!