Un joven de 22 años que llegó a pesar 328 kilos superó una cirugía bariátrica en el hospital Dos de Mayo de Lima, marcando un hito para la salud pública en Perú. El testimonio del paciente y el equipo médico reveló el impacto de la intervención, las dificultades asociadas a la obesidad extrema y el rol central de la infraestructura hospitalaria estatal.
Luis Montenegro ingresó al hospital Dos de Mayo en septiembre del año pasado en un estado grave. Según informó TV Perú, el joven fue trasladado de urgencia luego de ser rechazado en otros centros de salud, debido a su insuficiencia respiratoria y la complejidad de su cuadro de obesidad mórbida.
“Este es el único hospital que me acogió. Tenía insuficiencia respiratoria y mi obesidad no me permitía ser recibido en otros hospitales,” relató Montenegro en declaraciones recogidas por TV Perú.
El joven recordó que llegó a la institución sin poder respirar y con un peso de 328 kilos. Su caso, considerado de alto riesgo, requirió la intervención de diversas áreas médicas y un manejo multidisciplinario.
El equipo médico
El doctor Rómulo Escobedo, integrante del equipo de cirugía, explicó a TV Perú que el manejo de Montenegro representó un reto para el hospital.
“Luis ingresó con una obesidad mórbida caracterizada por 328 kilos. Por las comorbilidades, tuvo que ser atendido por varias especialidades: emergencia, cuidados intensivos, psicología, psiquiatría, endocrinología, neumología, nutrición y medicina física,” detalló el médico.
El proceso prequirúrgico incluyó estabilización en la unidad de cuidados intensivos y la intervención de especialistas del programa de cirugía bariátrica. Tras superar la etapa crítica, Montenegro fue sometido a una manga gástrica, una técnica que reduce el tamaño del estómago para limitar la ingesta de alimentos.
“Se realizó la cirugía hace unos diez días con resultados excelentes. Luego fue reingresado a cuidados intensivos, donde presentó una recuperación exitosa. Actualmente, Luis tiene muchas ganas de vivir y está aceptando el reto de cambiar su vida. Es un paciente especial para nosotros,” afirmó Escobedo.
Desafío de la recuperación
Al recibir el alta hospitalaria, Luis Montenegro manifestó la importancia de seguir las indicaciones médicas.
“Ahora debo continuar con mi dieta y cumplir la lista que me da el médico para seguir bajando de peso. Prácticamente me han dado una segunda vida aquí,” expresó el joven, quien mencionó a TV Perú que el hospital no solo cura, sino que brinda segundas oportunidades.
El equipo médico enfatizó que el tratamiento requiere continuidad. Entre las recomendaciones para el paciente se incluyen mantener una vida activa, cumplir estrictamente con la dieta y el seguimiento en nutrición. Según el doctor Escobedo, existen opciones de cirugías adicionales si la evolución lo requiere, aunque la expectativa es que la intervención realizada permita el retorno a una vida normal.
Sistema de salud
El caso de Luis Montenegro pone en relieve la capacidad del hospital Dos de Mayo y el apoyo del Ministerio de Salud (Minsa) para enfrentar situaciones complejas de salud pública.
TV Perú reportó que el traslado del paciente a su domicilio contó con la asistencia de familiares y personal del Minsa, que facilitó los recursos necesarios para su retorno.
“Existen segundas oportunidades. El hospital no solo cura, también acoge a quienes han sido rechazados en otros centros,” subrayó Montenegro.
Testimonios y datos relevantes
- Luis Montenegro ingresó con 328 kilos y una insuficiencia respiratoria severa, según el testimonio recogido por TV Perú.
- La cirugía realizada fue una manga gástrica, intervención que requiere monitoreo posterior y acompañamiento multidisciplinario.
- El hospital Dos de Mayo participó de forma integral con áreas de emergencia, cuidados intensivos, psicología, psiquiatría, endocrinología, neumología, nutrición y medicina física.
- El Ministerio de Salud colaboró en el regreso del paciente a su hogar, asegurando la continuidad del tratamiento.
El caso de Luis Montenegro constituye un ejemplo de atención integral y coordinación institucional ante la obesidad mórbida. El testimonio del paciente y el equipo médico ilustra los desafíos de salud pública y la importancia de una respuesta articulada en el sistema hospitalario peruano.