La Junta Nacional de Justicia (JNJ) amedrentó esta mañana al juez superior Oswaldo Ordoñez Alcántara por su participación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en noviembre de 2024, donde denunció el ataque sistemático del Congreso y el Poder Ejecutivo contra el sistema de justicia.
Ordoñez se encuentra en proceso de ratificación ante la JNJ y como parte del procedimiento se presentó ante el Pleno que preside la excongresista de Podemos, María Teresa Cabrera.
Cabe precisar que contra el juez superior se inició una investigación preliminar por su discurso ante la CIDH. Sin embargo, pese a que el propio vocal lo advirtió, la Junta incluyó a última hora este tema en su proceso de ratificación.
El magistrado dijo que su participación ante el organismo internacional fue en el marco de un foro académico, representando a la Asociación Nacional de Magistrados del Perú y a la Federación Latinoamericana de Magistrados. Precisó que sus declaraciones fueron de carácter académico y en defensa de la independencia judicial, sin representar institucionalmente al Poder Judicial ni hacer política partidaria.
El consejero Cayo Galindo realizó preguntas al juez Ordóñez. Aunque en momentos no llegaba a comprender las respuestas, el miembro de la JNJ siempre intervenía guardando el debido respeto y las formas.
Ello no ocurrió cuando procedió a preguntar la presidenta de la JNJ, María Teresa Cabrera, quien formulaba sus interrogantes alzando la voz, interrumpiendo al magistrado cuando estaba contestando, adelantando su posición respecto al tema y recogiendo únicamente extractos de las respuestas que respaldaban su postura.
Por ejemplo, Cabrera preguntó a Ordóñez si contaba con la autorización de todos los agremiados de la Asociación Nacional de Magistrados del Perú, a lo que el juez respondió que no realizaban “asambleas universales”, es decir, con la participación de todos los afiliados, sino que se llegaban a acuerdos con delegados de cada departamento.
Sin embargo, la presidenta de la JNJ únicamente extrajo la parte donde Ordóñez dijo que el gremio no realizaba asambleas universales para intentar cuestionar la legitimidad del discurso dado ante la CIDH. El juez superior tuvo que reiterar su respuesta, dejando en claro que el pronunciamiento sí fue aprobado por los delegados, que representan a los agremiados.
Otro momento donde se evidenció el maltrato de María Teresa Cabrera al juez Ordóñez tuvo lugar al final de la audiencia. La consejera cuestionó la declaración del magistrado sobre la ley que fija un plazo excesivamente corto a la colaboración eficaz. Acusó de que habría mentido ante la Comisión, que “no es correcto”. En lugar de darle oportunidad al juez para que se defienda, intentó dar por concluida la audiencia.
Por otro lado, minutos antes de este lamentable comportamiento, la presidenta de la JNJ preguntó al juez superior quién financió el viaje a la sede de la CIDH y dónde se hospedó, a pesar de que estos aspectos no están relacionados al proceso de ratificación.
Oswaldo Órdoñez respondió que todo fue cubierto por la Asociación y que no recordaba el hospedaje donde se alojó. “Dos estrellas seguro”, dijo Cabrera con un tono burlón.
Lo que viene
Ahora, un consejero deberá realizar una ponencia donde proponga si se ratifica al juez Oswaldo Ordoñez en el cargo de juez superior de Lima. Esa propuesta luego deberá ser votada por el Pleno de la JNJ en sesión pública.