La escena parecía improbable, casi irreal, pero terminó ocurriendo frente a cientos de espectadores atentos: Pamela Franco y Mary Moncada coincidieron por primera vez en una conversación directa que no solo removió recuerdos incómodos, sino que también expuso detalles inéditos de una historia que marcó la vida sentimental de la cumbiambera.
El encuentro se dio en el pódcast Q’Bochinche!, espacio donde Franco decidió abrir una puerta que hasta ahora permanecía cerrada: escuchar, cara a cara —aunque a través de una videollamada—, a la mujer que protagonizó junto a su entonces pareja uno de los episodios más comentados de la farándula peruana.
La conversación no tardó en adquirir un tono íntimo y revelador. Desde el inicio, ambas mujeres mostraron una mezcla de nerviosismo y curiosidad, conscientes de que estaban frente a frente por primera vez tras un escándalo que las unió indirectamente. El nombre de Christian Domínguez, líder de la agrupación La Gran Orquesta Internacional, flotaba constantemente en el ambiente, como un recordatorio de la razón que las había llevado a ese momento.
Mary Moncada, quien reside actualmente en Estados Unidos, no tardó en soltar una declaración que dejó a Pamela Franco visiblemente impactada. Sin rodeos, relató un supuesto episodio que, de confirmarse, evidenciaría un nivel de desparpajo que ni siquiera Franco había imaginado en su entonces pareja. “Él quería llevarme a tu casa. Creo que al final yo te hice un favor, ¿no?”, dijo Moncada con una franqueza que descolocó a la cantante.
El silencio posterior fue breve, pero el gesto de Pamela Franco —sorprendida, con la boca entreabierta— lo dijo todo. La revelación no solo sumaba un nuevo capítulo al ya conocido “ampay del auto-rana”, sino que también abría una dimensión distinta sobre el comportamiento de Domínguez durante esa etapa.
Para entender la magnitud del momento, es necesario retroceder al episodio que detonó todo: el denominado “auto-rana”, término popularizado en la farándula local para referirse a encuentros íntimos dentro de un vehículo. Fue precisamente en ese contexto donde Mary Moncada y Christian Domínguez fueron captados, generando un escándalo mediático que terminó afectando directamente la relación del cantante con Pamela Franco.
En aquel entonces, las imágenes difundidas actuaron como una evidencia difícil de ignorar. Sin embargo, lo que hasta ahora se conocía parecía incompleto. La conversación en el pódcast aportó una capa adicional: la posibilidad de que las intenciones de Domínguez hubieran ido más allá de un encuentro casual.
Moncada no se limitó a insinuaciones. Su declaración fue directa y, sobre todo, contundente. No buscó suavizar el impacto de sus palabras, lo que le dio mayor peso a su testimonio. Para Pamela Franco, escuchar esto en tiempo real significó reconfigurar su percepción de los hechos.
Lejos de reaccionar con enojo o confrontación, Pamela Franco optó por un enfoque que sorprendió tanto a los conductores del programa como al público. En medio de la conversación, la cantante tomó un momento para expresar algo que, en otro contexto, habría parecido impensable: gratitud.
“La verdad, tengo que decirte públicamente que gracias”, afirmó con serenidad, dejando en claro que, aunque el episodio fue doloroso, también representó un punto de inflexión en su vida personal. La declaración no fue superficial. Se trató de un reconocimiento explícito de que el escándalo le permitió ver una realidad que, de otra manera, quizá habría tardado más en descubrir.
Mary Moncada, por su parte, respondió en la misma línea: “Creo que te saqué un mujeriego de encima”. La frase, aunque directa, fue pronunciada sin intención de generar conflicto, sino más bien como una reflexión sobre lo ocurrido.
Hasta antes de este episodio mediático, el nombre de Mary Moncada no formaba parte del radar público. Su aparición se dio exclusivamente a raíz del ampay con Christian Domínguez. Según lo que se ha podido conocer, se trata de una mujer que actualmente reside en Estados Unidos y que, en el momento de los hechos, mantenía contacto frecuente con el cantante.
No es una figura del espectáculo ni una personalidad mediática consolidada. Su notoriedad surgió a partir del escándalo, lo que explica por qué su versión de los hechos había permanecido en segundo plano hasta ahora. La videollamada en el pódcast marcó su primera intervención directa en un espacio público de este tipo, donde pudo exponer su versión sin intermediarios.
El encuentro entre ambas mujeres no solo sirvió para intercambiar versiones, sino también para cerrar —al menos parcialmente— un capítulo emocional complejo. La ausencia de confrontación directa fue uno de los aspectos más llamativos. En lugar de reproches, predominó una especie de entendimiento implícito: ambas habían sido parte de una situación generada por un tercero.
Pamela Franco, al escuchar los detalles adicionales, no buscó profundizar en el conflicto, sino más bien reafirmar una decisión que ya había tomado: alejarse definitivamente de una relación que, según sus propias palabras, no le ofrecía estabilidad ni respeto.
La difusión de este encuentro generó una inmediata reacción en redes sociales, donde usuarios destacaron la actitud de Pamela Franco. Muchos interpretaron su agradecimiento como una muestra de madurez emocional, mientras que otros se centraron en la revelación de Moncada, calificándola como un giro inesperado en la historia.