A medida que avanza el año escolar, la convivencia diaria en aulas y espacios compartidos continúa siendo un factor clave en la propagación de enfermedades entre niños. Especialistas advierten que el riesgo de contagios se mantiene constante, especialmente en infecciones respiratorias, gastrointestinales y parasitarias, que siguen siendo las principales causas de ausentismo escolar.
“La convivencia diaria en espacios compartidos incrementa la exposición a enfermedades respiratorias y gastrointestinales”, explica la pediatra Irismar Del Moral, de Sanitas Consultorios Médicos. En ese sentido, subraya que la vigilancia de la salud infantil no debe relajarse con el paso de los meses, sino reforzarse mediante hábitos preventivos tanto en el hogar como en la escuela.
En el Perú, este escenario cobra especial relevancia debido a que enfermedades como la influenza o infecciones virales gastrointestinales continúan circulando activamente en entornos escolares. Si bien muchas de estas patologías pueden prevenirse, la cobertura de vacunación infantil aún no alcanza niveles óptimos. En 2024, por ejemplo, el 79,2% de los niños menores de un año contaba con su esquema completo, una cifra por debajo del 90% recomendado por la Organización Mundial de la Salud para garantizar la inmunidad colectiva.
Entre las afecciones más frecuentes en escolares destacan las infecciones respiratorias agudas (IRA), que incluyen cuadros como resfrío común, influenza, faringitis y bronquitis. Estas enfermedades se transmiten principalmente a través de gotículas expulsadas al toser o estornudar, así como por contacto con superficies contaminadas. Los niños en edad escolar suelen ser uno de los principales vectores de transmisión debido a la cercanía física y el contacto constante.
Otro grupo importante son las enfermedades gastrointestinales, como diarreas y vómitos, que suelen originarse por deficiencias en la higiene de manos o en la manipulación de alimentos. En los niños pequeños, estas afecciones pueden evolucionar rápidamente hacia cuadros de deshidratación, lo que representa un riesgo significativo si no se atiende de manera oportuna.
Asimismo, la conjuntivitis continúa siendo una infección común en colegios, caracterizada por enrojecimiento, picazón y secreción ocular. Su alta capacidad de contagio, a través del contacto directo o el uso compartido de objetos, facilita su propagación entre estudiantes.
La pediculosis, conocida comúnmente como infestación por piojos, también se mantiene como un problema frecuente, especialmente en niños entre los 3 y 12 años. A diferencia de lo que muchos creen, no está relacionada con la falta de higiene, sino con el contacto cercano entre menores durante juegos o actividades grupales.
Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que la prevención es la herramienta más efectiva. Mantener el esquema de vacunación al día es fundamental para reducir el riesgo de enfermedades como la influenza y otras infecciones transmisibles. A ello se suma la importancia del lavado frecuente de manos, una práctica que, según la OMS, puede disminuir hasta en 50% los casos de diarrea infantil y en 25% las infecciones respiratorias.
La alimentación también cumple un rol clave. Una dieta balanceada que incluya frutas, verduras, proteínas y una adecuada hidratación fortalece el sistema inmunológico de los niños. Al mismo tiempo, asegurar un descanso adecuado —entre 9 y 12 horas diarias— y promover al menos una hora de actividad física contribuyen a mejorar la respuesta del organismo frente a posibles infecciones.
Finalmente, la detección temprana de síntomas es esencial para evitar complicaciones. Fiebre persistente, decaimiento, pérdida de apetito o malestar general son señales de alerta que requieren atención. En casos más graves, como dificultad para respirar, signos de deshidratación o somnolencia excesiva, se debe acudir de inmediato a un servicio de salud.
“La prevención es una responsabilidad compartida entre el hogar y la escuela. Un niño sano no solo evita complicaciones, sino que también puede desarrollarse plenamente en el ámbito educativo”, concluye la especialista.