La preocupación por el sarampión ha llevado a Perú y Bolivia a establecer una estrategia conjunta para fortalecer la vacunación en zonas fronterizas.
Representantes del Ministerio de Salud (Minsa) del Perú sostuvieron reuniones con el gobernador regional de Puno y funcionarios del Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia, con el fin de coordinar medidas que refuercen la campaña de inmunización. La región puneña se encuentra en el centro de la alerta sanitaria, tras confirmarse un brote que elevó a 17 el número de casos en el país durante 2026.
El equipo técnico del Minsa expuso la situación actual del sarampión en la región, señalando la necesidad de intensificar las jornadas de vacunación, el trabajo de investigación epidemiológica y el diagnóstico por laboratorio.
Las autoridades pusieron énfasis en los distritos de Juliaca y Sandia, donde se ha identificado una mayor vulnerabilidad. Además, el trabajo conjunto con la Dirección Regional de Salud (Diresa) Puno y representantes bolivianos permitió acordar la movilización de brigadas de vacunación en puntos estratégicos, como zonas fronterizas y terminales terrestres.
La estrategia abarca tanto áreas urbanas como rurales, con la participación de más de 200 brigadas desplegadas en redes de salud de Sandia, Melgar, Chucuito, Yunguyo, El Collao, Lampa, Azángaro, Huancané y Putina, así como en las redes integradas de San Román, Puno y Carabaya.
El objetivo es contener la expansión mediante una cobertura intensiva en grupos vulnerables y en regiones donde la cobertura de la segunda dosis permanece por debajo del nivel recomendado.
Riesgo elevado y respuesta regional
La alerta epidemiológica emitida por el Minsa llega en un contexto de baja cobertura vacunal. Según cifras oficiales, más de 150 mil peruanos entre niños y adultos hasta los 30 años están en riesgo de contagio debido al descenso en la aplicación de la segunda dosis.
La región Puno registra una cobertura de solo 71.25% en 2025 y 12.7% en los primeros meses de 2026, mientras que el promedio nacional apenas alcanza el 82%. Las festividades recientes, como los carnavales y la Virgen de la Candelaria, han facilitado la circulación del virus, según informes de las autoridades sanitarias.
El brote en Puno incluye 15 nuevos contagios en una sola semana, con transmisión comunitaria identificada en Juliaca, San Pedro de Putina Punco y un caso adicional en Lima Metropolitana vinculado a la exposición en la región sur.
El incremento de casos responde a una tendencia regional y mundial, con más de 110 países reportando brotes, incluyendo a Bolivia, México, Guatemala, Estados Unidos y Canadá.
El Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), el Instituto Nacional de Salud y la Secretaría de Coordinación del Consejo Nacional de Salud lideran la respuesta técnica, en coordinación con la Oficina General de Gestión Descentralizada y las direcciones de Promoción de la Salud y Comunicaciones.
La vigilancia epidemiológica y la vacunación intensiva en zonas fronterizas buscan frenar la propagación del sarampión, protegiendo a las poblaciones en riesgo en ambos lados de la frontera.
El Minsa recordó que la vacunación se dirige a niños desde los seis meses y a adultos hasta los 59 años, priorizando áreas con brotes confirmados y alta movilidad fronteriza.