La muerte de un paciente en una unidad de cuidados intensivos bajo circunstancias vinculadas a un intento de homicidio dentro de un hospital público vuelve a colocar en debate la seguridad en los centros de salud. El caso, registrado en el norte del país, expone una secuencia de hechos que involucra violencia criminal, presunta infiltración en áreas restringidas y fallas en los controles internos.
Durante las últimas semanas, el estado del paciente generó preocupación entre el personal médico debido a la gravedad de sus lesiones. Su ingreso al hospital se produjo tras un ataque armado, lo que marcó el inicio de un proceso clínico complejo y de alto riesgo. A ello se sumó un incidente posterior dentro del propio establecimiento de salud, que agravó la situación.
Las autoridades sanitarias y policiales mantienen investigaciones en curso para esclarecer tanto el origen del ataque inicial como el intento de homicidio ocurrido dentro del hospital. El caso permanece bajo seguimiento debido a la posible vinculación con organizaciones delictivas que operan en la zona.
Fallecimiento tras dos semanas en estado crítico
El paciente identificado como Jarwis Eduardo Castillo Castro murió el lunes 6 de abril en el Hospital Regional Docente de Trujillo, en la región La Libertad. La información fue confirmada por el gerente regional de Salud, Gerardo Florián, quien precisó que la víctima permanecía en estado crítico desde su ingreso.
Según explicó la autoridad, el paciente presentaba múltiples heridas por arma de fuego que comprometían zonas vitales. “Ha fallecido, era un paciente que estaba con un pronóstico muy reservado, que tenía múltiples complicaciones por el trauma tórax abdominal que había presentado por herida por bala. Él ha recibido varias intervenciones quirúrgicas dentro del hospital regional docente de Trujillo. Lamentablemente, no ha resistido a las complicaciones que ha presentado”, indicó a RPP.
El ingreso al hospital se produjo luego de una balacera ocurrida el 21 de marzo. Desde ese momento, el paciente quedó internado en la unidad de cuidados intensivos, donde recibió atención especializada durante dos semanas.
Intento de homicidio dentro de la UCI
Cinco días después de su hospitalización, se registró un intento de homicidio en el interior de la unidad de cuidados intensivos. De acuerdo con información policial, un sujeto vestido como personal de salud logró ingresar a una zona restringida con una jeringa que contenía una sustancia aún no identificada.
El hecho fue detectado por personal de enfermería. El gerente regional de Salud informó a RPP que “fueron unas enfermeras quienes se percataron del movimiento sospechoso de personas extrañas en una zona restringida”, lo que permitió activar los protocolos de seguridad.
Tras la alerta, el personal de seguridad intervino a los sospechosos dentro del hospital. La situación fue comunicada de inmediato a las unidades de inteligencia de la Policía Nacional del Perú para proceder con las detenciones.
Detenciones y líneas de investigación
La Policía Nacional del Perú confirmó la detención de tres personas vinculadas con el intento de homicidio. Entre ellas se encuentran Nilsson David Chávez Castañeda, trabajador del área de Nutrición con más de una década de servicio, y Juan Carlos Sánchez Noriega, quien ingresó durante el horario de visitas simulando ser familiar del paciente.
Ambos sujetos portaban equipos de protección personal similares a los del personal médico. Durante la intervención, se les incautó una jeringa con una sustancia que será sometida a análisis para determinar su composición.
A este grupo se suma Hellen Antuanet Pirgo Villar, investigada por encubrimiento real. Según informó el general Franco Moreno, jefe de la Región Policial La Libertad, la mujer eliminó información relevante para el desarrollo de las investigaciones.
Las autoridades manejan como hipótesis una disputa entre bandas criminales por el control territorial en la ciudad de Trujillo. No obstante, el móvil exacto del ataque y del intento de homicidio permanece en investigación.
Refuerzo de seguridad en el hospital
Tras el incidente, la Policía dispuso vigilancia permanente en el Hospital Regional Docente de Trujillo. Además, se implementaron medidas adicionales para el control de accesos, con especial énfasis en áreas críticas como la unidad de cuidados intensivos.
Las autoridades sanitarias también evalúan restricciones en los horarios de visita y ajustes en los protocolos internos para evitar el ingreso de personas no autorizadas. Estas acciones buscan reducir riesgos en un entorno considerado sensible debido a la condición de los pacientes internados.