El escenario electoral peruano muestra variaciones en los días previos al inicio del silencio electoral. La última medición difundida antes de esa etapa introduce cambios en posiciones clave y confirma la volatilidad del electorado. La encuesta de Ipsos, publicada por Perú21, se realizó entre el 3 y 4 de abril y presenta un panorama competitivo, con diferencias reducidas entre varios candidatos.
En este tramo final permitido para la difusión de sondeos, los resultados adquieren especial relevancia debido a la imposibilidad de publicar nuevas encuestas durante el silencio electoral. La medición no solo registra cambios en las preferencias, también expone niveles de indecisión que mantienen abierto el proceso.
Según Ipsos, Keiko Fujimori se mantiene en el primer lugar con 15%, lo que representa un incremento de dos puntos porcentuales respecto a la medición anterior. Carlos Álvarez conserva la segunda posición con 8%, aunque registra una caída de un punto.
En tercer lugar aparece Rafael López Aliaga con 7%, lo que confirma una tendencia descendente en comparación con el simulacro previo, donde alcanzaba 8%. La variación más notoria se produce en la cuarta ubicación: Ricardo Belmont sube a 6% y reduce la distancia frente a los candidatos que ocupan posiciones superiores.
Más atrás se ubican Roberto Sánchez y Alfonso López-Chau, ambos con 5%, seguidos por Jorge Nieto con 4%. En un bloque posterior figuran Marisol Pérez Tello, César Acuña y Fernando Olivera con 3% cada uno.
Comparación con la medición anterior
El simulacro realizado el 1 y 2 de abril mostraba un escenario similar en el liderazgo, aunque con diferencias en la intensidad del respaldo. En esa medición, Keiko Fujimori alcanzaba 13%, Carlos Álvarez 9% y Rafael López Aliaga 8%.
El contraste entre ambas encuestas permite identificar tendencias: Fujimori incrementa su apoyo, Álvarez experimenta un ligero retroceso y López Aliaga continúa en descenso. Belmont, por su parte, logra avanzar desde posiciones más rezagadas y se acerca al grupo que disputa los primeros lugares.
El desagregado por nivel socioeconómico en el simulacro previo indicaba que López Aliaga concentraba su mayor respaldo en el nivel A con 23%, mientras Fujimori lideraba en los niveles C y D con 15%. Esta segmentación del voto explica parte de los movimientos recientes.
Alta indecisión y voto fragmentado
El estudio de Ipsos destaca un elemento central: el elevado nivel de indecisión. Un 16% de los encuestados no precisa su voto, mientras que el 11% optaría por votar en blanco, viciar su voto o no elegir a ningún candidato. Además, un 12% menciona otras opciones políticas.
Estos datos reflejan que cerca de cuatro de cada diez electores no se inclinan por una candidatura específica dentro del grupo principal. Esta situación mantiene abierta la competencia y deja margen para cambios en las preferencias.
En la medición anterior, el voto blanco o viciado alcanzaba 16% y el grupo que no precisaba su decisión llegaba a 13%, lo que ya evidenciaba un nivel significativo de indefinición. La persistencia de estos porcentajes confirma la fragmentación del electorado.
Diferencias territoriales en el respaldo electoral
El sondeo también muestra variaciones según la ubicación geográfica. En Lima, Keiko Fujimori registra 15%, mientras que en regiones del oriente su apoyo alcanza 22%. Esta diferencia evidencia una distribución desigual del voto.
Otros candidatos presentan desempeños distintos según la zona. Algunos logran mayor respaldo en el interior del país, mientras otros concentran su apoyo en la capital o en segmentos específicos del electorado.
La encuesta se elaboró sobre una muestra de 1205 entrevistados, con una distribución ponderada que asigna 66.8% al interior del país y 33.2% a Lima. Este enfoque permite observar con mayor detalle el comportamiento electoral fuera de la capital.
Segmentación por género y edad
El simulacro previo también aporta información sobre la segmentación del voto. Por género, Keiko Fujimori lidera tanto en hombres (15%) como en mujeres (12%), con mayor ventaja en el electorado masculino. Carlos Álvarez alcanza 10% entre hombres y 8% entre mujeres, mientras López Aliaga registra 9% y 6%, respectivamente.
En cuanto a edades, el voto joven aparece disperso. Entre los electores de 18 a 26 años, Fujimori y Álvarez marcan 10%, mientras Jorge Nieto alcanza 11%. En el grupo de 27 a 46 años, Fujimori lidera con 15%. Entre los mayores de 47 años, obtiene 13%, seguida por Álvarez con 8%.
Estos datos refuerzan la idea de un electorado segmentado, con comportamientos distintos según edad, género y nivel socioeconómico.