En América Latina, la fecundidad descendió a mínimos históricos, marcando un punto de inflexión en la dinámica poblacional de la región. Según el Observatorio Demográfico 2025 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el promedio regional se sitúa en 1,8 hijos por mujer. Este valor, inferior al umbral de reemplazo generacional (2,1 hijos), anticipa una transformación en la estructura demográfica y obliga a los Estados a repensar sus políticas en salud, educación y protección social.
El fenómeno de la baja fecundidad es el resultado de una combinación de factores: mayor acceso a la educación, urbanización acelerada, disponibilidad de anticonceptivos modernos y cambios en los proyectos de vida, especialmente entre las nuevas generaciones. Además, la región experimentó una significativa reducción del embarazo adolescente y un retraso en la edad promedio al primer hijo, lo que acentúa el descenso sostenido de los nacimientos.
¿En qué puesto se ubica el Perú?
En el contexto latinoamericano, Perú se ubica en una posición intermedia en el ranking de fecundidad. Los datos de la CEPAL para 2024 indican que Perú registra una tasa global de fecundidad de 1,96 hijos por mujer. Esta cifra coloca al país por debajo del nivel de reemplazo, en sintonía con la tendencia regional, pero aún por encima de las naciones con las tasas más bajas del continente.
El descenso de la fecundidad en Perú ha sido sostenido y acelerado: en 1990 el país tenía 3,91 hijos por mujer, en 2010 la cifra se redujo a 2,42 y, en la actualidad, se ubica en 1,96. El país alcanzó el nivel de reemplazo en 2019 y desde entonces continúa el descenso, aunque a un ritmo más moderado. Este proceso está vinculado a la expansión de la escolarización femenina, políticas de salud sexual y reproductiva, y una mayor autonomía en la toma de decisiones sobre la maternidad.
Las brechas internas persisten: las mujeres urbanas y con mayor nivel educativo presentan tasas más bajas, mientras que en zonas rurales o de menores ingresos, la fecundidad es superior. Sin embargo, la convergencia hacia valores bajos es clara en todo el territorio nacional.
¿Qué países tienen las tasas más bajas?
La región exhibe una diversidad marcada: Chile encabeza el ranking con la tasa global de fecundidad más baja de América Latina, registrando 1,13 hijos por mujer en 2024. Le siguen Costa Rica (1,32), Uruguay (1,39) y Argentina (1,5), todos por debajo de los 1,5 hijos, lo que los sitúa en la categoría de fecundidad ultrabaja según la clasificación demográfica internacional.
Otros países como Brasil (1,61), Colombia (1,63) y Ecuador (1,81) también han reducido significativamente sus tasas, mientras que en el Caribe, varios territorios presentan valores aún más bajos, como Puerto Rico (0,94), Islas Vírgenes Británicas (1,05) y Curaçao (1,07). En el extremo opuesto, países como Bolivia (2,52), Guatemala (2,28) y Haití (2,63) mantienen tasas superiores a 2 hijos por mujer, aunque muy lejos de los promedios observados hace tres décadas.
El director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), Simone Cecchini, destaca que “la transición demográfica en América Latina ha sido más rápida que en otras regiones y el descenso de la fecundidad ha superado las expectativas iniciales de Naciones Unidas”.
La baja fecundidad representa un desafío para la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, salud y educación, pero también una oportunidad para replantear la inversión social y cerrar brechas históricas de desigualdad. La CEPAL advierte que, si la tendencia continúa, la población total de la región comenzará a disminuir a partir de 2053, lo que marcará una nueva etapa en la historia demográfica de América Latina.