Una reportera encubierta documentó en primera persona el acoso que enfrentan las mujeres en el transporte público y alrededores de Puente Nuevo, en el distrito limeño de El Agustino, revelando la persistencia de este delito en la capital. Según lo reportado por Ocurre ahora, la periodista descendió de una unidad móvil un viernes por la mañana y fue recibida de inmediato por silbidos insistentes, provenientes de un desconocido oculto, lo que generó temor y desconcierto.
De acuerdo con las imágenes, la situación escaló al cruzar la avenida bajo el puente, donde conductores de combis le dirigieron frases ofensivas y exigencias para que abordara sus vehículos. La periodista describió el momento como “muy incómodo”, señalando que sujetos la llamaban insistentemente y le lanzaban piropos mientras subía unas escaleras.
“Sentí mucho miedo y pánico porque yo estaba caminando tranquila y estos sujetos de la nada me pedían insistentemente que suba a la combi”, relató la reportera.
La persecución no terminó allí. Un joven la siguió durante varias cuadras, simulando que atendería una llamada para disimular su seguimiento. Solo se retiró cuando notó la presencia de otras personas.
Acoso en el transporte público
Carolina MC. Callok Silva, vocera de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), declaró que existen casos a víctimas menores de edad y recordó que el acoso callejero constituye un delito sancionado con penas de entre tres y ocho años de prisión, especialmente cuando existen agravantes.
Explicó que el transporte público, como el Metropolitano y la Línea 1 del Metro de Lima, concentra los reportes más frecuentes de acoso.
“Me pasó una vez cuando iba a la universidad, porque utilizaba más este medio de transporte y en algún momento como que llegué a sentir un roce. Y fue bastante incómodo, porque ahí no tienes facilidad para trasladarte a otro lugar”, explicó una usuaria.
La ATU implementó desde 2022 una brigada especializada para orientar y asistir a las víctimas de acoso en el sistema del Metropolitano. Según cifras oficiales entregadas, en 2025 se atendieron 337 casos y durante los dos primeros meses de 2026 ya suman 35 intervenciones. Silva atribuyó el aumento de reportes a la existencia de más canales de atención y enfatizó que el acoso no distingue la vestimenta ni la edad de la víctima.
La legislación peruana establece que el hostigamiento, la vigilancia o el asedio constante y sin consentimiento se sancionan con penas de prisión.
Canales de ayuda
- Policía Nacional del Perú (PNP): Se puede realizar una denuncia inmediata llamando al 105 o acudiendo a la comisaría más cercana.
- Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) a la Línea 100: Atención gratuita, confidencial y especializada para orientación en casos de violencia contra la mujer y acoso sexual. Disponible las 24 horas.
- Centros de Emergencia Mujer (CEM): Espacios de atención integral para víctimas de violencia y acoso, con presencia en diferentes distritos de Lima.
- La ATU cuenta con una brigada especializada para orientar y asistir a víctimas de acoso en sistemas como el Metropolitano y la Línea 1 del Metro de Lima. También puedes avisar al conductor.