Huánuco afrontó su tercer día consecutivo sin agua potable, una situación que afecta a miles de familias luego de que un huaico destruyera parte del canal de conducción que abastece a la planta de tratamiento de la empresa Seda Huánuco.
El corte del servicio golpea a los distritos de Huánuco, Amarilis y Pillcomarca, donde la mayoría de vecinos permanece a la espera de una respuesta concreta para restablecer el acceso al recurso más esencial.
En las calles, la tensión se percibe en las voces de quienes buscan alternativas para abastecerse. La distribución de agua mediante cisternas no logra cubrir la demanda y genera largas filas, mientras la falta de información sobre los horarios de reparto aumenta la incertidumbre entre la población.
Comerciantes, familias y centros educativos intentan adaptarse a la emergencia; restaurantes deben comprar agua a precios elevados y los colegios improvisan soluciones para mantener la higiene, recolectando agua de lluvia o ajustando el uso de los servicios.
El presidente de la junta vecinal San Francisco, Humberto Vaca Estrada, señala que la crisis responde a problemas estructurales y falta de prevención. El dirigente recuerda que cada temporada de lluvias expone la vulnerabilidad del sistema y cuestiona la ausencia de planes de contingencia.
Las declaraciones surgen mientras los vecinos insisten en la necesidad de intervención de las autoridades y una mayor coordinación entre los organismos responsables.
Huaicos y deslizamientos
La emergencia de agua potable se suma a los estragos causados por las intensas lluvias en diversos distritos. Sectores como Pacaypampa y Taruca, en Santa María del Valle, sufrieron la activación de quebradas que arrasaron viviendas y tierras de cultivo.
El colapso del sistema de agua afectó también a Casha y otras zonas rurales. En total, el desastre ha dejado a decenas de familias damnificadas y vías de comunicación bloqueadas por el lodo.
En el sector Pacaypampa, la fuerza del huaico arrastró un vehículo en la Carretera Central, con consecuencias trágicas para una familia. Al mismo tiempo, un desprendimiento de rocas en el barrio 30 de Julio, en Ayancocha, destruyó viviendas y obligó a diez familias a buscar reubicación.
El Gobierno Regional de Huánuco (Gorehco) y la Municipalidad Distrital de Santa María del Valle desplegaron equipos de intervención rápida y organizaron campañas solidarias para atender a los damnificados.
Las autoridades distribuyeron carpas, frazadas y ayuda humanitaria, mientras maquinaria pesada trabaja en la rehabilitación de carreteras y accesos bloqueados.
En las zonas educativas, como la institución 33356 de Huayopampa, el aniego provocado por el incremento del caudal del río Huallaga motivó la inspección de la UGEL Huánuco.
La comunidad escolar improvisó soluciones, como tapones de costales, para evitar daños mayores, pero la falta de agua potable complica el desarrollo de las clases y obliga a recolectar agua de lluvia para el uso básico de los servicios higiénicos.
La empresa Seda Huánuco continúa abasteciendo a la población mediante cisternas, aunque la cobertura resulta insuficiente frente a la demanda.
El panorama se agrava con el riesgo de brotes epidemiológicos y afectaciones a la salud pública, situación que llevó a la Red de Salud Huánuco a desplegar brigadas para atender a las familias en condiciones de vulnerabilidad.