El Ministerio de Salud (Minsa) informó esta semana sobre más de 1.000 casos de leptospirosis y cinco fallecidos a nivel nacional, una cifra que enciende las alertas en el sistema sanitario peruano.
El último balance oficial detalla 1.045 personas afectadas, incluyendo tres muertes confirmadas y dos en investigación. Las autoridades han identificado un patrón recurrente: la mayor incidencia se presenta en zonas donde las lluvias han provocado inundaciones y acumulación de aguas estancadas, una situación que se repite con fuerza en la Amazonía y el norte del país.
Regiones bajo presión y factores de riesgo
El brote afecta principalmente a Piura, San Martín, Tumbes y Junín, regiones que experimentan el mayor impacto de la temporada de lluvias.
Voceros del Minsa subrayan que la leptospirosis es una enfermedad endémica y su presencia se mantiene durante todo el año, aunque el incremento de casos suele registrarse entre enero y marzo.
El médico César Munayco, portavoz del ministerio, explicó que el contacto con aguas contaminadas, derivadas de inundaciones y charcos, facilita la transmisión de la bacteria Leptospira.
Las brigadas del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú) han reforzado la vigilancia y la toma de muestras en las 25 regiones declaradas en emergencia, entre ellas Amazonas, Áncash, Arequipa, Cajamarca, Cusco, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Piura, San Martín, Tumbes y Ucayali. Según los estándares oficiales, el procesamiento de muestras no debe demorar más de 24 horas desde su recolección.
El Seguro Social de Salud (EsSalud) recomendó a los habitantes de las zonas afectadas evitar el contacto con aguas estancadas, utilizar botas de goma y guantes, y abstenerse de caminar descalzos en terrenos inundados.
El doctor Edwin Neciosup, jefe de la Oficina de Inteligencia e Información Sanitaria de EsSalud, recordó que “no se debe caminar descalzo en aguas estancadas que se forman de las lluvias”.
Cómo se transmite y cuáles son los síntomas
La leptospirosis se transmite principalmente por la orina de animales, sobre todo roedores, aunque también puede encontrarse en perros y cerdos.
El contagio ocurre cuando la bacteria entra al organismo a través de las mucosas o por microlesiones en la piel al estar en contacto con aguas o suelos contaminados.
El Minsa ha señalado que los brotes pueden surgir en cuarteles militares o sectores donde los roedores contaminan alimentos, lo que representa un riesgo adicional para la población.
Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea y enrojecimiento ocular.
De acuerdo con el Minsa, el 95 % de los pacientes logra recuperarse sin complicaciones severas, aunque entre un 5 % y 10 % puede desarrollar el síndrome de Weil, la forma más grave de la enfermedad.
El ministerio enfatiza la importancia de acudir a un centro de salud frente a síntomas como fiebre o dolor intenso en la pantorrilla, para recibir atención oportuna y evitar complicaciones. Se pide también evitar la automedicación y estar atentos a posibles signos de alerta.
Las poblaciones consideradas de alto riesgo son los agricultores, trabajadores de limpieza, criadores de animales, personal de salud y residentes en zonas inundadas o con saneamiento precario. Los niños y quienes realizan actividades recreativas en charcos o acequias también figuran entre los grupos más expuestos.