La huaca Cheqtaqaqa, ubicada en el sector este de la ciudad de Cusco, fue blanco de un incidente que ha generado preocupación entre autoridades, especialistas y moradores.
Individuos aún desconocidos realizaron pintas y grafitis en la zona ceremonial de este complejo arqueológico, empleando probable aerosol amarillo. Según reportó la Agencia Andina, los daños afectan el ingreso principal y sectores donde se presume se realizaban ritos y ceremonias ancestrales.
La evidencia en el lugar muestra inscripciones como “no te doges, dámelas toda a mí”, números y corazones, alterando así la superficie de un espacio tallado bajo la técnica del vitrificado, con cortes simétricos y respaldo rocoso, que fue utilizado en tiempos preincaicos e incaicos.
El área atacada se localiza al borde de la vía Circunvalación, en una ruta frecuentada por visitantes y ciudadanos que se dirigen al parque arqueológico de Sacsayhuamán.
Algunas de las rocas presentan restos de hojas de coca quemada, botellas rotas y objetos calcinados, indicios de que el espacio fue escenario de ofrendas a la Pachamama o madre tierra. La docente Lisbeth Fernández Pacochuco, especialista en cosmovisión andina del instituto Khipu, declaró a la Agencia Andina que el hecho afecta no sólo al patrimonio material, sino también a la memoria colectiva y a la identidad cultural de la región.
Patrimonio en riesgo y sanciones legales
La huaca Cheqtaqaqa forma parte del Patrimonio Cultural de la Nación y, según Fernández Pacochuco, se encuentra conectada con otras dos huacas cercanas, Teteqaqa y Mesa Redonda, a menos de un kilómetro de distancia.
Espacios como este cuentan con una valoración especial por su uso ancestral para rituales relacionados con la cosecha, la siembra y los solsticios, donde, según la docente, se buscaba “contacto con lo espiritual” a través de la conexión con el hanaqpacha (mundo de arriba), kaypacha (lo terrenal) y ukhupacha (el inframundo).
El Ministerio de Cultura (Mincul) recordó que pintar, rayar o dañar bienes culturales en Perú constituye un delito penado hasta con 8 años de cárcel, además de sanciones administrativas que alcanzan las 1.000 Unidades Impositivas Tributarias (UIT).
La legislación considera agravantes si funcionarios públicos participan en los hechos, elevando la posible pena hasta los 10 años de prisión. Las denuncias pueden realizarse de manera anónima a través de la web oficial del Ministerio de Cultura, por teléfono o correo electrónico, mecanismos que buscan fomentar la protección del legado arqueológico.
La docente Fernández exhortó a las autoridades a priorizar la preservación y restauración de Cheqtaqaqa, señalando la urgencia de poner en valor estos espacios que forman parte de una red patrimonial mayor. La experta subrayó que las huacas cumplen funciones históricas y espirituales, sirviendo de vínculo entre las generaciones presentes y la cosmovisión de los pueblos originarios.
El caso de Cheqtaqaqa se suma a una serie de incidentes recientes que afectan sitios arqueológicos en Cusco y otras regiones del país. El Ministerio de Cultura reitera que la denuncia ciudadana es clave para frenar la afectación de estos espacios, y que el resguardo del patrimonio requiere una acción conjunta entre comunidades, autoridades y visitantes.
Canales de Denuncia (Ministerio de Cultura):
- Formulario Web: denunciaspc.cultura.gob.pe.
- Bienes Inmuebles (zonas arqueológicas, casonas): 976066977 o correo atenciondedenuncias@cultura.gob.pe.
- Bienes Muebles (piezas, pintura, cerámica): 990341377 o correo recuperaciones@cultura.gob.pe.
- Teléfono General: 013215560.