Durante años, el registro fósil de los helechos del género Polystichum permaneció incompleto. A pesar de su amplia distribución actual en distintos continentes, no existía evidencia sólida que permitiera rastrear su historia en el tiempo con precisión. Esa ausencia limitaba la comprensión de su evolución y del papel que desempeñaron los cambios geológicos en su diversificación.
Un equipo internacional de especialistas logró cubrir parte de ese vacío con un hallazgo en el sur del Perú. La investigación identificó una nueva especie fósil que ofrece datos concretos sobre la presencia temprana de este grupo en los Andes. El descubrimiento aporta información clave para reconstruir escenarios antiguos en una de las regiones más complejas del planeta desde el punto de vista geológico.
El estudio fue liderado por investigadoras del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), con participación de especialistas en paleontología y botánica. La evidencia obtenida no solo confirma la existencia de este género en el pasado, también permite ubicarlo con mayor claridad dentro de su historia evolutiva.
Un fósil único en el mundo
El equipo científico anunció la identificación de Polystichum espinarensis, una nueva especie de helecho fósil encontrada en el departamento de Cusco. Según los datos del estudio, se trata del único registro fósil confirmado a nivel global para este género.
La pieza fue recolectada en 2013 en el distrito de Espinar, a 3,913 metros sobre el nivel del mar. El material proviene de la Formación Descanso, una unidad geológica que corresponde al Plioceno temprano, con una antigüedad estimada entre 3.9 y 4.8 millones de años.
Las investigadoras Angélica Aliaga-Castillo y Blanca León encabezaron el análisis desde sus respectivas áreas en el Museo de Historia Natural. Ambas especialistas destacaron la relevancia del hallazgo al señalar que “representa el único registro fósil confirmado a nivel mundial para este género de helechos”.
Claves del análisis científico
El estudio se apoyó en herramientas de análisis filogenético para ubicar el fósil dentro del árbol evolutivo de los helechos. Este método permitió comparar características morfológicas con especies actuales y establecer relaciones de parentesco.
Los resultados indicaron que Polystichum espinarensis pertenece a un grupo específico conocido como el “clade III” de los Polystichum exindusiados, un conjunto de especies que hoy se asocia principalmente con regiones andinas.
La investigación también revisó registros previos atribuidos al mismo género. En ese proceso, los especialistas concluyeron que algunos casos antiguos, como P. bolivianum, “carecían de evidencia suficiente”. Esa revisión dejó al nuevo hallazgo como el único referente confiable dentro del registro fósil del género.
Durante el Plioceno temprano, la zona donde se encontró el fósil ya formaba parte de la Meseta Andina Central, una de las regiones de mayor altitud en el mundo. Este contexto resulta clave para interpretar el desarrollo de la especie.
Los investigadores vinculan la presencia de este helecho con los procesos geológicos que elevaron la cordillera de los Andes millones de años atrás. Según el estudio, la diversificación de estos organismos se relaciona con ese fenómeno. En palabras del equipo, la evidencia “sugiere que la diversificación de estos helechos fue impulsada por el rápido levantamiento de los Andes”.
Este vínculo entre cambios geológicos y evolución biológica ofrece una base concreta para entender cómo ciertas especies lograron adaptarse a condiciones extremas, como bajas temperaturas y menor presión atmosférica.
Impacto en el estudio de la biodiversidad
El hallazgo permite avanzar en la reconstrucción de la historia evolutiva de las plantas en zonas montañosas tropicales. Estas regiones concentran altos niveles de biodiversidad, aunque su pasado permanece poco documentado en el registro fósil.
Los especialistas consideran que este descubrimiento cubre un vacío importante. El estudio “llena un vacío crítico en la historia evolutiva de las plantas en regiones montañosas tropicales”, una afirmación que subraya la escasez de evidencia previa en este tipo de ecosistemas.
Además, la identificación de Polystichum espinarensis abre nuevas líneas de investigación sobre la evolución de los helechos en Sudamérica. El registro ofrece una referencia concreta para futuras comparaciones y estudios que busquen explicar la distribución actual de estas especies.
La evidencia encontrada en Cusco no solo amplía el conocimiento sobre un género específico, también aporta datos relevantes sobre la relación entre geología y biodiversidad en los Andes, una de las regiones más estudiadas por su complejidad ambiental.