En Perú solo un tercio del talento científico es femenino

En Perú, aunque la presencia de mujeres en carreras STEM ha aumentado en los últimos años, su participación sigue siendo minoritaria

Becas, mentorías y campañas han sido impulsadas por la ONU para cerrar la brecha en STEM. Sin embargo, la paridad aún está lejos y este día recuerda la urgencia de seguir avanzando en equidad.  (Andina)

En el Mes Internacional de la Mujer, hay que poner foco en una deuda persistente en América Latina: la baja participación femenina en disciplinas clave en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM, por sus siglas en inglés). Más que una conmemoración, esta fecha debe ser un llamado de atención. En Perú el rezago es especialmente preocupante.

La conversación sobre el futuro del trabajo, la productividad y la innovación implica necesariamente mirar con importancia a las carreras STEM. Sin embargo, detrás del discurso de transformación digital y crecimiento sostenible persiste una brecha estructural que limita nuestro potencial como región.

En Perú, aunque la presencia de mujeres en carreras STEM ha aumentado en los últimos años, su participación sigue siendo minoritaria. En función de unos datos analizados en un foro organizado por la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), la proporción de mujeres en estas disciplinas ha crecido aproximadamente un 30% en poco más de una década, pero aún se encuentra por debajo de la paridad y continúa desigual según la carrera.

Read more!

En esa línea, también se sabe por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que solo el 38% de los títulos universitarios en carreras STEM fueron otorgados a mujeres. Asimismo, la presencia femenina entre los investigadores es apenas el 33,36%, según datos del Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Renacyt).

Estas cifras no son casuales ni aisladas. Reflejan barreras que comienzan mucho antes del ingreso a la universidad. Más del 53% de adolescentes no considera estudiar carreras STEM, lo que evidencia que el problema no es únicamente de acceso a la educación superior, sino de expectativas, referentes y oportunidades desde la educación secundaria.

La desigualdad de género en STEM no es solo una cuestión de justicia social; es un problema de desarrollo. Las economías que restringen el acceso de las mujeres a los sectores más dinámicos y mejor remunerados están renunciando a talento, innovación y competitividad. En un contexto en el que la demanda laboral impulsa un mayor interés por estas carreras, resulta paradójico que no estemos creando las condiciones para que más niñas y jóvenes puedan imaginarse (y sostenerse) en estos caminos.

Desde Pro Mujer, empresa social que desde hace 35 años lidera el avance hacia la igualdad de género en América Latina, hemos aprendido que la inclusión económica de las mujeres requiere intervenciones integrales. No basta con abrir vacantes; es necesario trabajar en el fortalecimiento de habilidades desde etapas tempranas, garantizar acceso a financiamiento y oportunidades laborales en sectores tecnológicos, y transformar normas sociales que siguen asociando la ciencia y la tecnología con lo masculino.

Esto implica invertir en programas que acerquen la ciencia y la tecnología a niñas y adolescentes con metodologías innovadoras; articular al sector privado para generar pasantías, mentorías y empleos formales que faciliten la transición del estudio al trabajo; y visibilizar referentes femeninos que inspiren nuevas trayectorias.

Estos desafíos serán parte de la agenda del GLI Forum LATAM 2026, que Pro Mujer organizará en Lima, Perú entre el 26 y 28 de mayo, y que convocará a líderes del sector público, privado e inversor para debatir cómo acelerar la igualdad de género en sectores estratégicos como STEM. El desafío no es únicamente aumentar el porcentaje de mujeres matriculadas en estas carreras. Es garantizar que permanezcan, se gradúen y accedan a investigación, liderazgo y toma de decisiones.

Hoy, cuando apenas un tercio de quienes investigan en Perú son mujeres, queda claro que la fuga de talento femenino ocurre en cada etapa del desarrollo profesional. Cerrar esta brecha es una condición indispensable para construir economías más resilientes y sociedades más equitativas. No se trata de una agenda sectorial ni de un tema exclusivo de mujeres. Se trata del futuro del Perú. El país no puede darse el lujo de dejar fuera de la revolución tecnológica a la mitad de su talento.

Que el Mes de las mujeres y niñas en STEM no sea solo una conmemoración simbólica. Que sea el punto de inflexión para acelerar decisiones concretas y sostenidas en favor de la igualdad de género.

Read more!