La quebradas de Mariscal Castilla, Chacrasana y Huaycan se activaron la noche de este martes y generó el descenso de agua y lodo hacia la Carretera Central, a la altura del kilómetro 27.8, en Lurigancho-Chosica. Las intensas lluvias registradas durante la tarde en las zonas altas de Huarochirí, Chaclacayo y Chosica provocaron el aumento del caudal, afectando directamente uno de los principales corredores viales que conecta Lima con el centro del país.
La activación de la quebrada Chacrasana generó preocupación entre los vecinos ante la posibilidad de que el huaico pudiera afectar calles y viviendas. Durante la noche, numerosos vecinos colocaron sacos de arena dispuestos como barricadas, en un esfuerzo por prevenir inundaciones y daños mayores en sus viviendas y en la zona.
El impacto de los huaicos se sintió también en otros puntos del este de la capital. Reportes en vivo desde la zona confirmaron precipitaciones torrenciales en Chosica, Ricardo Palma, Santa Eulalia y Chaclacayo, lo que derivó en la activación de varias quebradas. En algunos tramos, el agua discurrió por la pista y complicó el tránsito vehicular, mientras vecinos alertaban sobre la falta de medidas preventivas ante la temporada de lluvias.
En sectores como Laureles, a la altura del kilómetro 26, también se observó el descenso de agua desde los cerros. En Huaycán, diversas calles registraron acumulación y flujo constante tras las precipitaciones de la tarde. Otros puntos como Rosario, Quirio y Mariacal reportaron activaciones de menor intensidad, pero con monitoreo constante por parte de la comunidad.
Ante este escenario, se recomienda circular con extrema precaución por la Carretera Central y evitar transitar por zonas cercanas a quebradas activadas si no es necesario. Las autoridades mantienen vigilancia en el área mientras continúan las lluvias en la zona este de Lima, en medio de la preocupación de conductores y residentes por posibles nuevas descargas de agua y lodo.
Río Rímac supera umbral naranja en Chosica y Chaclacayo
A razí de las intensas lluvias registradas desde la tarde del martes 25, el río Rímac, en Lima, alcanzó un caudal de 93,14 metros cúbicos por segundo a las 19:00 horas de hoy en la estación hidrológica Chosica, según informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). Esta cifra ubicó el nivel del río en el umbral naranja, lo que implica una situación de precaución para las zonas cercanas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), las áreas potencialmente afectadas serían los centros poblados de Chosica y Chaclacayo, por lo que la entidad recomendó evitar cualquier actividad cerca del cauce. Las autoridades permanecen en vigilancia ante posibles incrementos repentinos en el flujo del río, mientras se mantienen las alertas para la población local.
Temor en Chosica por crecida del río Rímac
El incremento del caudal del río Rímac mantiene en alerta a miles de pobladores, quienes temen un desborde ante las intensas lluvias en la sierra central del Perú. Debido al incremento de su caudal, extensas zonas de su ribera se han debilitado o desprendido, dejando infraestructuras y viviendas a pocos metros del agua, movilizando tanto a residentes como a autoridades por el riesgo inminente.
Oswaldo Vargas, alcalde de Lurigancho-Chosica, informó que existen 1.800 viviendas en zonas de alto riesgo y cerca de 9.000 personas viven en áreas directamente expuestas al cauce del río y a las quebradas afectadas por huaicos.
Ante esta situación, el pedido de los vecinos es urgente: solicitan la construcción de muros de contención y la provisión de costales de arena para reforzar los bordes críticos. “Lo que queremos es que construyan el muro de contención para nosotros”, exigió un habitante, citado por Exitosa.
El Senamhi y el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) recomiendan evitar la permanencia cerca de las riberas y prepararse para eventuales evacuaciones. El inicio del fenómeno de El Niño ha elevado los riesgos en toda la región central, donde la Carretera Central y diversas zonas urbanas podrían verse afectadas por la crecida del “río Hablador”.