Nestlé anunció que se encuentra en negociaciones avanzadas para vender su negocio global de helados, como parte de una estrategia de reorganización que busca concentrar recursos en áreas consideradas más rentables y con mayor potencial de crecimiento. La operación implicaría la venta de esta división a Froneri, sociedad conjunta creada junto al fondo PAI Partners, que actualmente gestiona buena parte de sus marcas heladeras a nivel internacional.
El anuncio forma parte de un plan corporativo más amplio orientado a simplificar el portafolio y reforzar la presencia en segmentos estratégicos. La compañía señaló que su prioridad será enfocarse en cuatro áreas clave:
- café
- nutrición
- alimentos y snacks
- productos para mascotas
Estas categorías concentran cerca del 70 % de su facturación global y presentan mayores perspectivas de crecimiento sostenido.
Resultados y posibles reducciones
El repliegue del negocio de helados se produce en un contexto de resultados financieros por debajo de lo esperado. Durante 2025, la empresa reportó una caída aproximada del 17 % en su beneficio neto y un retroceso en ventas, situación atribuida al incremento de costos de materias primas, aranceles comerciales y volatilidad cambiaria en distintos mercados. Estos factores presionaron los márgenes operativos y aceleraron la revisión de su modelo de negocio.
Además del segmento heladero, la firma evalúa reducir su presencia en el negocio de agua embotellada, unidad que representa alrededor del 3,5 % de sus ingresos. Esta posible desinversión responde al mismo objetivo de optimizar la estructura corporativa y concentrar inversiones en divisiones con mayor rentabilidad proyectada.
¿Qué pasará con los helados D’Onofrio?
La eventual venta incluye marcas internacionales como Häagen-Dazs y Drumstick, valoradas en conjunto en aproximadamente 1.300 millones de dólares. El proceso de transición comenzaría en 2026 y podría extenderse entre 12 y 18 meses a nivel global, según estimaciones de la compañía.
En el caso peruano, la empresa indicó que aún se encuentra evaluando los detalles y próximos pasos para su operación de helados en Perú, lo que incluye el futuro de la marca D’Onofrio. La compañía señaló que brindará información “de manera oportuna y con transparencia”, sin confirmar cambios concretos por el momento.
Reestructuración global
La reconfiguración corporativa también está acompañada de un programa de ahorro orientado a mejorar la eficiencia operativa. El plan contempla la reducción de aproximadamente 16.000 puestos de trabajo en todo el mundo hasta finales de 2027, principalmente en áreas administrativas, además de simplificaciones internas y automatización de procesos. La meta es generar ahorros superiores a los 3.000 millones de euros en costos operativos.
La estrategia se desarrolla bajo la dirección de Philipp Navratil, quien asumió el liderazgo a fines de 2025 con el encargo de revitalizar el desempeño financiero en un entorno económico complejo y marcado por cambios en los hábitos de consumo. La empresa busca así reforzar su competitividad y recuperar márgenes en los próximos años.
Tendencia global en la industria alimentaria
La decisión de abandonar el negocio de helados no es un caso aislado dentro del sector. Otras grandes compañías de bienes de consumo también han optado por desprenderse de divisiones similares para concentrarse en líneas de negocio más rentables y menos dependientes de factores estacionales o logísticos. Entre ellas figura Unilever, que recientemente separó su unidad heladera para crear una empresa independiente.
En este contexto, la salida progresiva del segmento heladero puede interpretarse como parte de una tendencia global de especialización empresarial. Analistas señalan que las grandes multinacionales alimentarias están reduciendo la diversidad de sus portafolios para centrarse en categorías con mayor escalabilidad, innovación y estabilidad de ingresos, lo que redefine el mapa competitivo de la industria a nivel internacional.