La reciente demanda de tenencia compartida presentada por Jefferson Farfán no solo abrió un nuevo frente legal en la vida de Darinka Ramírez, sino que también expuso el lado más vulnerable de la influencer, quien atraviesa el proceso en medio de su segundo embarazo.
En el set de Magaly TV La Firme este 19 de febrero, Darinka no pudo contener el llanto al hablar del respaldo que ha recibido de su actual pareja, un apoyo que —según sus propias palabras— ha sido determinante para enfrentar esta etapa.
La entrevista transcurría entre explicaciones legales y detalles del proceso judicial cuando la conversación giró hacia el ámbito más íntimo. Fue entonces que Darinka, visiblemente conmovida, reveló que no está sola en esta batalla. La influencer explicó que su pareja ha asumido un rol activo no solo en su vida, sino también en la de su hija mayor, fruto de su relación con el exfutbolista.
Pareja de Darínka Ramírez entrega apoyo incondicional a su hija con Jefferson Farfán
“Me dijo: tranquila, si él quiere mover dinero como siempre, lo vamos a tener que hacer porque esa niña tiene que vivir en un hogar con amor”, relató entre lágrimas. La frase, pronunciada con la voz entrecortada, evidenció el nivel de presión emocional que vive desde que fue notificada de la acción legal. Para Darinka, el respaldo no se limita a palabras de aliento, sino a una promesa concreta de afrontar juntos cualquier consecuencia jurídica que derive del proceso.
La influencer, que se encuentra esperando a su segundo hijo, explicó que su pareja considera a su primogénita de tres años como “su hija”. Esa identificación afectiva, según contó, ha sido clave en medio de la incertidumbre que genera una disputa judicial por la custodia.
El proceso en cuestión fue admitido a trámite y contempla no solo la tenencia compartida, sino también la variación en la forma de prestar alimentos, lo que implica revisar la modalidad de la pensión que actualmente recibe la menor. Frente a ello, Darinka ha manifestado que su principal preocupación no es el aspecto económico, sino la posibilidad de que se establezcan periodos prolongados de permanencia con el padre, algo que —según ha señalado anteriormente— le genera temor.
Durante la conversación televisiva, la influencer dejó entrever que el proceso la ha afectado profundamente, no solo como madre, sino como mujer embarazada que enfrenta una etapa especialmente sensible.
En el mismo espacio, la abogada Karla Viso, presente en el set, explicó los alcances legales de la demanda y recordó que, en estos casos, los jueces deben priorizar el interés superior del menor. Según detalló, cualquier decisión sobre régimen de custodia o modificación en la prestación de alimentos debe evaluarse bajo el principio de garantizar la estabilidad y bienestar integral de la niña.
Viso enfatizó que la tenencia compartida no se otorga de manera automática, sino tras analizar factores como la relación de la menor con cada progenitor, la dinámica familiar, las condiciones de vivienda y la capacidad de ambos padres para coordinar en beneficio del niño. En ese sentido, subrayó que el sistema judicial no resuelve disputas personales, sino que centra su evaluación en lo que resulte más favorable para la menor.
Mientras el proceso sigue su curso, Darinka insiste en que nunca ha buscado impedir el vínculo paterno-filial. No obstante, sostiene que el entorno y las circunstancias deben ser evaluadas con cautela. Su temor, según ha expresado en reiteradas ocasiones, radica en que una eventual decisión judicial pueda alterar significativamente la rutina de su hija.