El Congreso de la República abre este miércoles el proceso para designar al sucesor de José Jerí, quien ocupaba de forma interina la jefatura del Estado en su calidad de titular del Parlamento, tras la destitución de Dina Boluarte en octubre pasado. Al ser censurado como presidente del Congreso, perdió automáticamente la condición de mandatario encargado.
De acuerdo con el reglamento parlamentario, la Oficialía Mayor recibe las listas de candidatos que buscan reemplazar a Jerí, un paso que marca el comienzo de la disputa por la conducción de uno de los poderes del Estado.
Hasta el momento, cuatro nombres aparecen como posibles postulantes: Héctor Acuña, de Honor y Democracia; María del Carmen Alva, de Acción Popular; Édgar Raymundo, del Bloque Democrático Popular; y José María Balcázar, de Perú Libre. En tanto, Silvia Monteza, también de Acción Popular, entregó su lista fuera del plazo establecido.
Las listas deben presentarse de manera oficial y luego se realiza la lectura pública de las candidaturas inscritas. Durante este acto se designa a dos congresistas como escrutadores, encargados de supervisar el desarrollo de la elección.
El sufragio se deposita en un ánfora y sigue el orden alfabético de los parlamentarios presentes. Cada legislador emite su voto de forma individual, lo que garantiza reserva y organización. Al concluir, los escrutadores y las autoridades del Parlamento realizan el conteo uno por uno. La lista que alcance una cifra igual o superior a la mayoría simple de los congresistas concurrentes resultará ganadora.
Si ninguna candidatura logra ese respaldo, el reglamento contempla una segunda ronda entre las dos más votadas. El presidente electo presta juramento ante el pleno del Congreso inmediatamente después del escrutinio y asume el cargo sin demora.
Caída
Jerí ascendió a la jefatura de Estado el pasado 10 de octubre en su condición de presidente del Congreso, en el momento en que fue destituida su predecesora, Dina Boluarte (2022-2025), que a su vez reemplazó al encarcelado exmandatario Pedro Castillo (2021-2022), de quien era vicepresidenta.
Al Congreso había entrado en 2021 en sustitución del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra (2018-2022) con apenas 11.600 votos. En pocos meses, pasó de ser legislador raso y desconocido a presidir comisiones parlamentarias, luego el Parlamento, y de ahí al sillón presidencial.
Su llegada al poder estuvo marcada desde un inicio por una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales de 2024, que fue archivada por el fiscal de la nación, Tomás Gálvez, por falta de pruebas biológicas, pese a que otro procesado en la misma causa había declarado que Jerí pudo presuntamente haber usado objetos u otros medios para consumar la violación.
Fruto de este caso, una jueza le ordenó someterse a una terapia para tratar una patología psicosexual, y durante sus primeros días se volvieron virales sus antiguos tuits, en los que mostraba una predilección por “sexo” y “mujeres”, mientras que en su cuenta de Instagram seguía a centenares de perfiles de mujeres creadoras de contenido erótico.