La startup boliviana Mobi dio un paso clave en su proceso de expansión regional al ingresar al mercado peruano de la mano de Rappi, uno de los principales actores del delivery en Latinoamérica. La compañía, fundada en 2020 en Santa Cruz de la Sierra, apuesta por un modelo de movilidad eléctrica pensado específicamente para repartidores, con el objetivo de resolver uno de los mayores problemas estructurales del sector: la falta de previsibilidad económica y los altos costos operativos asociados al uso de motocicletas a combustión.
La llegada a Perú no es casual. Se trata de uno de los mercados con mayor frecuencia de pedidos de la región y con una alta concentración de repartidores, lo que amplifica los desafíos del rubro. En ese contexto, la alianza con Rappi —especialmente con su vertical Turbo— permitió a Mobi acelerar su desembarco y probar un modelo integral que combina motocicletas eléctricas, estaciones de intercambio de baterías, mantenimiento, tecnología y soluciones financieras, todo bajo una lógica de costos fijos para el trabajador independiente.
Una startup nacida en pandemia y enfocada en el repartidor
Mobi nació en plena pandemia, inicialmente enfocada en vehículos de micromovilidad como scooters y bicicletas eléctricas. Sin embargo, el contacto directo con la realidad de los repartidores llevó a la empresa a reorientar su estrategia. “Nos enamoramos del problema del repartidor”, explicó Ariel Revollo, CEO de Mobi, a Infobae Perú, al detallar cómo la compañía decidió desarrollar un producto específico para un trabajo de alta intensidad como el delivery.
Ese proceso culminó en 2023 con el desarrollo de su motocicleta eléctrica, diseñada exclusivamente para reparto. Según Revollo, el impacto es concreto: una mejora de casi 40% en la calidad de vida del repartidor, entendida como mayor previsibilidad de ingresos y menor exposición a gastos imprevistos. “Pase lo que pase, él va a ganar lo que pensó que iba a ganar a final de mes”, afirmó, al describir un esquema en el que el trabajador paga una tarifa fija y no enfrenta costos ocultos por mantenimiento, energía o reparaciones.
Perú como mercado estratégico para la expansión regional
Tras consolidar operaciones en Bolivia, Mobi dio el salto a Paraguay y luego a Perú, su tercer mercado. La decisión estuvo marcada tanto por el tamaño del país como por la intensidad del delivery urbano. Revollo señaló que Perú presenta un “dolor mucho más fuerte” que otros mercados, debido al volumen de pedidos y al número de repartidores activos, lo que convierte al país en un terreno ideal para escalar soluciones de movilidad eléctrica.
La compañía proyecta invertir hasta USD 10 millones en el país en un horizonte de 24 meses, con la meta de electrificar el 100% de las estaciones Rappi Turbo a nivel nacional. El objetivo es que la mayoría de repartidores que operan bajo este modelo utilicen vehículos eléctricos, lo que, de lograrse, convertiría a Perú en el principal caso de éxito de la región para este tipo de transición.
La alianza con Rappi y el piloto en Chorrillos
La alianza estratégica entre Rappi y Mobi fue anunciada oficialmente a inicios de 2026 y contempla transformar todas las estaciones Rappi Turbo del país a un modelo de movilidad eléctrica. Como parte del plan, se proyecta habilitar 500 cupos para repartidores en 2026, además de implementar infraestructura de intercambio de baterías y nuevos centros de servicio.
El modelo fue validado mediante un piloto en la estación Rappi Turbo de Chorrillos, una zona elegida tanto por su alta demanda como por sus condiciones geográficas exigentes. Allí, los repartidores lograron reducir en promedio un 40% sus costos diarios de operación, principalmente al eliminar el gasto en combustible y disminuir las necesidades de mantenimiento. La experiencia sirvió como prueba de estrés para las motocicletas eléctricas y como base para escalar el modelo a otras ciudades.
Un hub integral de delivery eléctrico
Uno de los elementos centrales de la alianza es la creación de hubs integrales de movilidad eléctrica dentro del ecosistema Rappi Turbo. Estos espacios concentran estaciones de intercambio rápido de baterías, talleres de mantenimiento, atención digital permanente, zonas de descanso y áreas de capacitación. Se trata del primer centro de este tipo aplicado al delivery en el Perú.
Para Micaela Rivero, Head de Turbo de Rappi Perú, la iniciativa marca un punto de inflexión en el sector. “Esta alianza marca un hito para el sector en el Perú ya que es el primer hub de este tipo aplicado al delivery”, señaló a Infobae Perú, al destacar que el modelo va más allá del simple uso de vehículos eléctricos e incorpora tecnología especializada y soluciones financieras diseñadas para repartidores independientes.
Tecnología, financiamiento y modelo de suscripción
El esquema operativo de Mobi en Perú funciona bajo un modelo de suscripción semanal. Los repartidores aprobados —principalmente aquellos que operan en Rappi Turbo y cuentan con un buen historial de ingresos— pagan S/ 150 a la semana y acceden a la motocicleta, energía, mantenimiento, seguros y soporte integral, sin costos adicionales.
Además, la alianza incorpora una solución financiera basada en tecnología que permite a los repartidores construir un historial crediticio digital a partir de su desempeño. Esto les abre la puerta a microfinanciamiento para adquirir teléfonos, equipamiento de trabajo y elementos de seguridad, ampliando sus oportunidades económicas.
Producción local y proyección a futuro
Aunque el diseño y desarrollo de los vehículos se realiza desde un equipo de I+D en Paraguay, Mobi ensambla sus motocicletas en los países donde opera. En el caso peruano, la empresa ya cuenta con una planta de ensamblaje en Puente Piedra, desde donde abastece a Lima y, progresivamente, a otras ciudades como Trujillo y Arequipa, con Arequipa incluida en las próximas fases.
A mediano plazo, Mobi no descarta expandir su modelo a otros segmentos, como el mototaxi o el ride-hailing. Por ahora, el foco está puesto en consolidar el delivery eléctrico y demostrar que una logística más eficiente, predecible y sostenible es posible en uno de los mercados más exigentes de la región.