El arribo de Eric Moreno Hernández, conocido como “El Monstruo”, a territorio peruano marcó una etapa clave dentro de un proceso de extradición seguido con atención por las autoridades y los medios de comunicación. La escena ocurrió al caer la tarde, cuando una aeronave policial tocó suelo limeño bajo un estricto dispositivo de seguridad y con coordinación entre instancias nacionales e internacionales.
Desde el inicio del traslado, la conducta del detenido concentró la atención. Durante el recorrido aéreo, el silencio se mantuvo como una constante, según el reporte de Latina. Esa actitud, descrita como colaborativa, se repitió a lo largo de cada tramo del viaje y durante las maniobras previas al descenso en la capital.
El procedimiento se desarrolló tras una extensa jornada que comenzó en la madrugada. Antes del despegue desde Paraguay, las autoridades activaron exámenes médicos y protocolos formales exigidos por la normativa internacional. Más de catorce horas después, el traslado concluyó en Lima, con el detenido bajo custodia policial y sin incidentes registrados.
Silencio y obediencia durante el vuelo
El comportamiento del detenido resultó uno de los aspectos más destacados del traslado. Según el mismo reporte televisivo, no se registraron gestos de oposición ni intentos de alterar el procedimiento. “En todo momento se le ha observado cooperación internacional presente en este vuelo, garantizando que este operativo se lleve de manera exitosa”, señaló la comunicadora durante la transmisión.
Al llegar a la base de la aviación policial, el entorno mostró un nuevo cordón de seguridad en los exteriores. Esa disposición buscó asegurar el descenso y el posterior traslado terrestre hacia las instalaciones correspondientes, siempre bajo vigilancia continua.
A la información se sumaron datos difundidos por RPP. Según fuentes citadas por esa emisora, el detenido mostró un momento de quiebre emocional en uno de los tramos del viaje hacia Lima, con un episodio de llanto breve. Esa versión no contradice la descripción general de un traslado sin resistencia ni incidentes mayores.
El cronograma previo al vuelo también quedó documentado. El traslado desde el centro de detención en Paraguay comenzó cerca de las 4:30 de la madrugada, hora peruana, con el fin de cumplir exámenes médicos y verificaciones de identidad exigidas antes de la extradición.
Un traslado bajo estrictas medidas de seguridad
La llegada a Lima ocurrió alrededor de las 18:25. Desde la cabina del avión policial, se detalló el despliegue aplicado durante el vuelo: Una hora cuarenta de vuelo desde la segunda parada, que ha sido en la base aérea de Arequipa, para que este operativo, que ha sido considerado por la policía de Paraguay como la policía peruana, se concrete de manera exitosa.
La cobertura describió un esquema de resguardo con personal de Interpol Perú, la Dirincri y la aviación policial. La reportera agregó que “durante todo el trayecto, Eric Moreno Hernández ha permanecido callado, no ha mostrado ningún tipo de resistencia ante la autoridad peruana, ha buscado en todo momento seguir las indicaciones que se le ha dado”. También precisó la ubicación de los agentes dentro de la aeronave, con dos efectivos a cada lado y cuatro al frente, como parte de las medidas preventivas.
El operativo reflejó una coordinación sostenida entre las autoridades paraguayas y peruanas. La presencia de equipos especializados y el cumplimiento de protocolos internacionales permitieron completar el traslado sin contratiempos. Las imágenes difundidas mostraron al detenido con casco de seguridad durante algunos desplazamientos, una medida orientada a preservar su integridad física hasta su entrega formal en Lima.