El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, informó que a partir del 29 de enero se registrarán lluvias de verano en distintas regiones de la costa peruana. Estas precipitaciones se presentarán de manera intermitente y dispersa, especialmente durante la madrugada, el atardecer y la noche, y se prolongarán hasta el 1 de febrero en algunas localidades.
Según el organismo, los primeros episodios afectarán principalmente la costa sur, incluyendo los departamentos de Arequipa, Moquegua y Tacna, mientras que en la costa centro y norte —Áncash, Lima, Ica, La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes— se espera la ocurrencia de lluvias a partir del 30 de enero. Los especialistas explicaron que el incremento progresivo de la humedad y la dirección de los vientos en niveles medios y altos de la atmósfera favorecerá el desplazamiento de nubosidad desde la sierra hacia el litoral, lo que contribuirá a la aparición de lluvias.
Precipitaciones intensas en zonas de altura
Paralelamente, el Senamhi advirtió que en la sierra central y sur continuarán las precipitaciones de moderada a fuerte intensidad, que incluirán nieve, granizo y aguanieve. Se prevé que estas condiciones se registren en zonas elevadas, con granizo en áreas por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar y nevadas en localidades situadas por encima de los 3.800 metros. Además, estos fenómenos estarán acompañados de descargas eléctricas y ráfagas de viento cercanas a 35 km/h, lo que aumenta el riesgo de situaciones peligrosas.
Los acumulados de lluvia estimados para el jueves 29 de enero alcanzan:
- Sierra norte: entre 13 y 29 mm/día.
- Sierra centro: entre 11 y 23 mm/día.
- Sierra sur: entre 12 y 27 mm/día.
Estas cifras reflejan un incremento significativo de la actividad pluvial, por lo que las autoridades locales y la población deben permanecer atentos a los avisos y alertas meteorológicas.
Temperatura y sensación térmica
El incremento de la nubosidad durante las tardes y noches contribuirá a la normalización de las temperaturas máximas y mínimas, aunque el brillo solar se mantendrá de manera intermitente. A pesar de ello, los especialistas advierten que la sensación de bochorno continuará, especialmente en las zonas costeras afectadas. Las lluvias, aunque dispersas, podrían generar cambios en la logística urbana y agrícola, afectando cultivos, tránsito y actividades económicas en las regiones más afectadas.
El desplazamiento de nubosidad desde la sierra hacia la costa también explica la relación entre las lluvias de verano en el litoral y los avisos meteorológicos emitidos para la sierra, que continúan bajo seguimiento por parte del Senamhi. Este fenómeno es característico de la temporada de lluvias de verano y requiere atención permanente para reducir posibles impactos.
Departamentos en riesgo y fenómenos peligrosos
Los departamentos con mayor probabilidad de verse afectados por estas lluvias incluyen: Amazonas, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lima, Moquegua, Pasco, Piura, Puno y Tacna. En estas regiones se prevén fenómenos meteorológicos peligrosos, incluyendo granizo, nevadas y lluvias de moderada a fuerte intensidad, que podrían afectar infraestructura, carreteras y cultivos.
El Senamhi subraya que la información precisa y oportuna es clave para la prevención, y que los avisos meteorológicos deben ser consultados de manera constante para anticipar impactos en la población y la economía local.
Recomendaciones a la ciudadanía
Frente a estas condiciones, el Senamhi recomienda a la población:
- Mantenerse informada a través de los canales oficiales de la institución.
- Cumplir con las instrucciones y advertencias emitidas por las autoridades locales.
- Evitar circular por zonas con riesgo de inundación o desprendimientos en la sierra.
- Proteger cultivos, viviendas e infraestructura frente a posibles lluvias intensas o granizo.
El monitoreo continuará de manera constante durante los próximos días, y se espera que la información sea actualizada oportunamente para minimizar riesgos y garantizar la seguridad de la población en las regiones afectadas por las lluvias de verano.