Antes de ser trasladado de la sede de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), hacia el Callao, el jefe de la Región Policial Callao, el general Ricardo Espinoza Cuestas brindó el extenso perfil criminal y las acciones que lograron la caída de Moreno Hernández.
En su discurso, el alto mando mencionó a dos efectivos de la Policía que fueron asesinados durante la lucha para desmantelar a ‘Los Injertos del Cono Norte’. El brigadier Luis Gonzalo Carrasco Ramos, quien fue asesinado por encargo en 2024, y el suboficial de primera William Abel Ríos Cauti, que fue acribillado por dos ciudadanos venezolanos en medio de un enfrentamiento durante un operativo de rescate.
“Debemos recordar que la Policía Nacional también ha derramado sangre en esta misión, con la muerte de dos efectivos policiales: el brigadir Carrasco y el técnico William Ríos Cauti, que perdieron la vida en la persecución de esta estructura criminal”, señaló el general Espinoza.
Brigadier Carraso: en la mira de ‘El Monstruo’
Era la madrugada del 17 de feberero de 2024, cuando el brigadier Luis Gonzalo Carrasco Ramos salió de su vivienda, en Comas, con dirección a su centro de labores, sin advertir que lo venían siguiendo. A pocos metros de su domicilio, en el pasaje Tarata, dos sujetos descendieron de un vehículo y abrieron fuego contra él. Recibió al menos ocho impactos de bala en la cabeza, el pecho y el abdomen, y cayó sin vida sobre la vía pública mientras los atacantes escapaban del lugar.
No se trató de un asalto ni de un hecho fortuito. El asesinato fue ejecutado por encargo. De acuerdo con la investigación, la orden fue impartida desde el entorno criminal de Lima Norte y atribuida a Erick Luis Hernández Moreno, conocido como ‘El Monstruo’, uno de los delincuentes más temidos de la zona.
Moreno Hernández estaba incómodo con el trabajo que realizaba Luis Carrasco, quien dedicó 32 años de servicio a la Policía Nacional del Perú. El oficial integraba la Brigada Especial contra el Crimen en Lima Norte y también había prestado funciones en la División de Investigación de Robos. A lo largo de su carrera, formó parte de equipos policiales que lograron la captura de peligrosos delincuentes.
Su asesinato quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona, imágenes que más tarde se convirtieron en una pieza clave para la investigación. Meses después, la Policía logró capturar a los sicarios que participaron en el ataque, y el cerco se terminó de cerrar con la detención del ahora preso y autodenominado ‘secuestrador de secuestradores’.
Muerte del suboficial Ríos Cauti: en medio de un enfrentamiento
El comandante genera, Óscar Arriola menciona con frecuencia al “valeroso” oficial Ríos Cauti, que fue herido durante un enfrentamiento en Ancón. Esta es su historia.
El suboficial técnico de primera de la PNP, William Abel Ríos Cauti, murió en 2020 tras resultar gravemente herido durante un operativo contra una banda dedicada al secuestro en Lima Norte. El hecho ocurrió la madrugada del 15 de marzo, cuando agentes de la División Antisecuestros de la Dirincri intervinieron en Ancón y Puente Piedra para liberar a dos empresarios que permanecían cautivos.
La organización criminal, integrada por delincuentes peruanos y venezolanos, mantenía secuestrados a Erick Alejandro Trujillo Torres y Milton César Corrales Calla, por quienes exigían rescates de 350 mil y 150 mil dólares. Para presionar a las familias, los secuestradores enviaron videos que mostraban las torturas a las víctimas. Tras una negociación, la Policía montó un operativo de rescate en la zona de Lima Norte.
Durante la intervención, uno de los implicados fue detenido mientras conducía un vehículo en el que se hallaron imágenes de los empresarios secuestrados. Sin embargo, en un inmueble de la urbanización Los Portales, dos delincuentes abrieron fuego a quemarropa, desatándose un violento enfrentamiento. En medio del intercambio de disparos, Ríos Cauti recibió tres impactos de bala.
El suboficial fue trasladado de emergencia y permaneció internado varias semanas, hasta que falleció el 25 de marzo. Los empresarios fueron liberados ilesos. Por morir en acción de armas, William Ríos Cauti recibió el ascenso excepcional y póstumo al grado de suboficial brigadier.