El traslado de Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’, mantiene en alerta a las autoridades peruanas en Lima. Tras su paso por Arequipa, la Policía Nacional del Perú (PNP), bajo la supervisión del comandante general Oscar Manuel Arriola Delgado, dio a conocer las acciones que vienen realizando para custodiar al famoso criminal.
Según informaron, se realizó una inspección exhaustiva en las instalaciones de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote), lugar donde el detenido permanecerá bajo resguardo mientras se define su destino judicial.
Esta acción se tomó después de que las autoridades paraguayas detectaran un plan de fuga en el penal de Emboscada, episodio que llevó a modificar de forma radical los protocolos de seguridad y los horarios de traslado.
La extradición de Moreno Hernández ocurrió tras su entrega por parte de la policía de Paraguay. El operativo se aceleró después de que informes de inteligencia revelaran maniobras sospechosas en el penal, con movimientos inusuales de personal policial y militar.
El refuerzo de la seguridad no solo se limitó al interior del centro penitenciario, sino que también se extendió a los alrededores, con patrullaje constante y control permanente de accesos. Las resoluciones judiciales vinculadas al traslado se manejaron en total reserva, y los itinerarios cambiaron en varias ocasiones para impedir filtraciones externas.
El avión Antonov de la Fuerza Aérea del Perú partió desde Asunción, Paraguay, con escalas técnicas en Cochabamba, Bolivia, y Arequipa, Perú.
Cada segmento del trayecto contó con estrictos protocolos de seguridad y la participación de unidades tácticas como la Subunidad de Acciones Tácticas (SUAT), la Unidad de Servicios Especiales (USE) y la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX). La presencia de Interpol y la coordinación entre fuerzas paraguayas y peruanas fueron claves para mantener el control del operativo.
Vigilancia en Lima
El arribo de ‘El Monstruo’ a Arequipa ocurrió cerca de la una de la tarde, donde un numeroso contingente policial y militar resguardó la aeronave durante la breve escala previa a la llegada a Lima.
El traslado aéreo fue la opción elegida porque las rutas terrestres presentaban sectores vulnerables y con poca capacidad de reacción ante cualquier intento de rescate o fuga. Los agentes penitenciarios recibieron órdenes precisas: monitorear cada movimiento del interno y mantenerlo bajo vigilancia las veinticuatro horas.
La Dircote, ubicada en la avenida España del Centro de Lima, fue sometida a una revisión rigurosa antes del ingreso de Moreno Hernández.
El comandante general Oscar Arriola supervisó personalmente las instalaciones para garantizar que los protocolos de control y aislamiento se cumplan al máximo nivel. El detenido permanecerá en una carceleta de esa dependencia como medida temporal, hasta que el sistema judicial peruano determine el establecimiento penitenciario definitivo.
La logística del traslado incluyó vehículos blindados, ambulancias, unidades motorizadas y apoyo aéreo, todo bajo un esquema de cooperación internacional diseñado para neutralizar cualquier interferencia.
El plan de fuga frustrado en Paraguay obligó a suspender visitas y reducir al mínimo los movimientos internos del detenido. La vigilancia permanente mediante cámaras y el aislamiento total evitaron que cualquier brecha pudiera ser explotada.