Abraham Quintanilla Chuquillanqui, de 48 años, se convirtió en una nueva víctima de la extorsión y el sicariato en Lima Metropolitana. El conductor de buses de la empresa Estunsac fue asesinado por un sicario que se trasladaba con un pasajero en una moto lineal, burlando de esta forma el decreto supremo que prohíbe esta práctica y que fue impulsado por el presidente José Jerí como una forma de luchar contra la inseguridad.
El ataque se produjo durante la noche del martes, cuando Quintanilla se encontraba recargando el combustible de su unidad. Una cámara de seguridad ubicada frente al lugar reveló que los criminales llegaron segundos después de que otro bus dejara el grifo. Además, se puede ver cómo los sicarios disparan directamente contra el conductor, sin previo aviso o amenaza.
El hecho tuvo lugar cerca del kilómetro 24.5 de la avenida Túpac Amaru. Testigos del lugar afirmaron que los disparos provocaron pánico en el lugar. Jóvenes rodearon el bus e intentaron auxiliar al conductor, mientras se escuchaban gritos de auxilio y llamados a contactar a la policía. En medio de la confusión, varias personas exclamaron: “Está vivo” y pidieron evitar que familiares se acercaran a la escena.
Quintanilla Chuquillanqui sufrió heridas graves y permaneció dentro del vehículo. Según RPP, un compañero de trabajo lo trasladó en el propio bus al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, donde los médicos confirmaron su fallecimiento poco después, debido a la gravedad de las lesiones provocadas por los disparos.
El incidente no solo fue registrado por la cámara de seguridad de la zona, sino que los sicarios también usaron sus celulares para grabar el atentado contra Quintanilla. El material muestra como el pasajero -quien finalmente es el que dispara contra el conductor- es quien indica a qué unidad atacar. “¡Hey, profe!” es lo único que se le escucha decir antes de disparar contra él y emprender la huída.
Empresa no era amenazada por extorsionadores
Respecto al móvil del atentado, fuentes consultadas por RPP señalaron que en el corredor de Lima Norte se han reportado crímenes similares, vinculados al cobro de cupos y extorsiones. Sin embargo, el propietario del bus negó la existencia de amenazas previas y afirmó que ni él ni la empresa Unión Nacional (Estunsac) han sido víctimas de extorsión.
“Acabo de llamar al gerente de la empresa, que nunca tuvo amenazas. Es increíble, ¿no? Estaba echando combustible y lo acaban de (asesinar). El hombre ya falleció, le han dado a matar. (¿Qué exige?) Justicia y que se hagan las cosas.Lamentablemente estamos en un país que día a día estamos peor”, indicó según RPP.
Una vez en el lugar, los agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) establecieron un perímetro y peritos recogieron al menos nueve casquillos de bala. El caso sigue en investigación y, hasta el momento, las autoridades no han difundido un informe oficial sobre las causas del crimen ni sobre avances relevantes sobre la identificación de los criminales.