El impacto de un bus del Metropolitano contra la estructura del puente de la estación México desató preocupación entre usuarios y transeúntes de la Vía Expresa Luis Bedoya Reyes.
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) aclaró el panorama tras confirmar este martes que la infraestructura no sufrió daños y permanece completamente operativa.
El presidente de la entidad, David Hernández, explicó que el cierre temporal de la estación respondió únicamente a la atención de los 46 heridos y al retiro del vehículo, descartando riesgos estructurales.
Según declaraciones recogidas por Canal N, Hernández detalló que las evaluaciones iniciales permitieron establecer que el choque se produjo contra una columna protegida con un guardavía de alta resistencia.
Esta medida de seguridad habría evitado daños mayores tanto en el bus como en el puente. “Al día de hoy, la estación está completamente operativa. La infraestructura no es un problema. Por esta misma vía, se han recorrido más de 1 millón 200 mil kilómetros, lo que acredita que no es un factor determinante del siniestro”, puntualizó el funcionario.
Mientras se realizaban las labores de evacuación y retiro de la unidad accidentada, la ATU implementó medidas operativas para asegurar la continuidad del servicio.
El comunicado oficial indica que el resto de los buses circularon por la vía mixta con dirección al sur, evitando así la interrupción total del sistema. Una vez despejada la vía exclusiva, el flujo de unidades se restableció en ambos sentidos, permitiendo que los usuarios retomaran sus recorridos habituales.
La respuesta incluyó la activación de protocolos de emergencia y la atención inmediata de los pasajeros afectados. El personal de la ATU facilitó la evacuación y brindó asistencia inicial, aunque algunos usuarios reportaron demoras en la información y tiempos de espera prolongados antes de recibir atención.
Investigación en curso
Respecto al conductor involucrado, el presidente de la ATU informó que el trabajador recibió atención médica tras el accidente y acudió a la comisaría para prestar su declaración después de recibir el alta.
Hernández descartó que la causa del choque esté vinculada a una falla humana, ya que el chofer cumplía con los descansos y horas de conducción exigidas por el reglamento nacional.
“El conductor ha descansado el tiempo que tenía que descansar, ha cumplido con los temas de tiempo a nivel de conducción. También hemos evaluado el vehículo y cumple con todas las condiciones técnicas, mecánicas y evaluaciones”, sostuvo el titular de la entidad en diálogo con Canal N.
El bus siniestrado, identificado con la placa A20785, cuenta con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) vigente hasta mayo y el Certificado de Inspección Técnica Vehicular (CITV) activo, según informó la ATU.
Estas garantías permiten la atención médica de los pasajeros, quienes fueron trasladados a clínicas y hospitales de Lima. El Ministerio de Salud (Minsa) precisó que nueve pacientes fueron llevados a la Clínica Internacional, doce a la Clínica Javier Prado y seis a la Clínica San Pablo.
Otros siete fueron derivados al Hospital Loayza y uno al Hospital Casimiro Ulloa. La mayoría de los afectados presentaba policontusiones clasificadas como leves, sin reportarse signos de gravedad.
Las investigaciones para esclarecer las causas del incidente se encuentran a cargo de la Policía Nacional del Perú, en coordinación con el equipo técnico de los concesionarios y la propia ATU. La entidad aseguró que continuará informando sobre los avances conforme se realicen nuevas verificaciones.
El informe final sobre las causas del accidente será elaborado por la División de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito (DEPIAT), instancia encargada de determinar los factores determinantes del siniestro.