La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) subrayó la importancia de la articulación público-privada como estrategia para enfrentar el comercio ilícito en Sudamérica, durante el IV Consejo de Gremios y Cámaras Sudamericanas de Lucha contra el Comercio Ilícito, realizado en Viña del Mar, Chile.
El encuentro congregó a representantes empresariales y autoridades de Perú, Chile, Argentina, Bolivia y Ecuador, con el objetivo de fortalecer la coordinación regional frente al avance del crimen organizado transnacional.
El contrabando genera pérdidas por más de 600 millones de dólares anuales en Perú
Según cifras de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), el contrabando mueve más de 600 millones de dólares al año en Perú.
Sin embargo, la Comisión de Lucha contra el Comercio Ilícito (CLCI) de la SNI advirtió que este monto no representa ni la cuarta parte del impacto económico real de este delito.
El comercio ilícito abarca falsificación, piratería, contrabando y adulteración de productos, actividades que constituyen una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en la región.
La secretaria técnica de la Comisión de Lucha contra el Comercio Ilícito de la SNI, Silvia Hooker, afirmó que el comercio ilícito no es un problema sectorial ni exclusivamente nacional, sino una amenaza transversal que afecta la seguridad, el empleo formal y la competencia leal.
En ese sentido, Hooker Ortega destacó la necesidad de respuestas integrales y coordinadas entre el Estado, el sector privado y los países de la región.
SNI: La frontera sur concentra el mayor riesgo logístico para actividades ilícitas
Hooker explicó que la estrategia peruana se basa en un ecosistema de colaboración público-privada que permite avanzar hacia enfoques integrales. La premisa central es combatir este ilícito desde la raíz, dándole la relevancia que corresponde por su impacto como economía ilegal transnacional.
Durante el encuentro en Chile, los gremios sudamericanos coincidieron en que las mafias operan bajo una lógica transnacional, aprovechando corredores logísticos compartidos para diversos delitos.
El contrabando de cigarrillos fue señalado como uno de los principales ejemplos de esta convergencia, al compartir rutas con otras mercancías ilícitas. Además, se destacó que las redes ilícitas concentran el 89% de sus ingresos en tres nodos logísticos críticos, siendo la frontera sur la más vulnerable.
La cooperación regional es clave para reducir el impacto del comercio ilegal, según industriales
El evento, organizado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), concluyó con la firma de un compromiso para homologar definiciones de contrabando, compartir inteligencia en tiempo real y replicar modelos de operativos conjuntos.
Esta medida busca dar una respuesta eficaz ante mafias que operan sin fronteras, exigiendo que las acciones gremiales y estatales tengan el mismo alcance.
El compromiso regional apunta a desarticular los incentivos que hacen del comercio ilícito un negocio rentable y de bajo riesgo, abordando sus causas estructurales en toda la región.
Las autoridades y representantes gremiales reafirmaron la voluntad de fortalecer la cooperación regional, conscientes de los efectos negativos del comercio ilícito en la seguridad, la recaudación fiscal y la competitividad de las economías formales.