Un retrato gigante de la cantante y compositora peruana Chabuca Granda fue elaborado en una playa de España como homenaje a su legado artístico, en el marco de las celebraciones por el 491.º aniversario de la ciudad de Lima. La obra fue presentada como un saludo simbólico a la capital peruana y a sus ciudadanos, destacando la vigencia cultural de una de las figuras más representativas de la música criolla.
El homenaje fue difundido a través de un enlace televisivo desde España, donde se mostraron las imágenes del retrato de arena y se explicó el contexto de su realización. La iniciativa fue presentada como un gesto dirigido no solo a los limeños, sino también a los peruanos que se identifican con la obra musical de Chabuca Granda, reconocida dentro y fuera del país.
La imagen fue realizada por Germán Cedano Mungrut, artista plástico limeño que actualmente reside en España. En entrevista con Canal N, el autor señaló que su vínculo con Lima y su formación en la ciudad influyeron en la decisión de dedicar esta obra a una figura emblemática de la cultura peruana.
Homenaje desde el extranjero
Cedano explicó que, pese a la distancia geográfica, mantiene una conexión constante con el Perú y con la ciudad donde creció. En ese contexto, consideró el retrato como una forma de devolver simbólicamente a Lima parte de su trabajo artístico, coincidiendo con una fecha significativa para la capital.
La obra fue ejecutada directamente sobre la arena de una playa española, lo que la convierte en una manifestación de arte efímero. Tras varias horas de exposición, el retrato fue finalmente cubierto por la marea, un desenlace propio de este tipo de intervenciones artísticas.
Este carácter temporal fue asumido por el artista como parte esencial del proceso creativo. Según explicó, la desaparición de la obra no resta valor al homenaje, sino que refuerza su sentido simbólico y su naturaleza momentánea.
Técnica y proceso de elaboración
El retrato de Chabuca Granda demandó aproximadamente cinco horas y media de trabajo continuo. Durante ese tiempo, Cedano se dedicó a delinear el rostro y los rasgos de la cantante, cuidando los detalles para lograr un acabado realista a gran escala.
Para la elaboración, el artista utilizó únicamente rastrillos de jardinería, sin aplicar ningún tipo de pintura ni pigmento adicional. Las diferentes cerdas y tamaños de las herramientas le permitieron generar texturas, sombras y volúmenes sobre la arena, simulando los efectos de luz propios de un retrato.
Cedano explicó que cada rastrillo cumple una función específica, comparable al uso de pinceles y colores en otras técnicas artísticas. Este método ha sido perfeccionado a lo largo de casi nueve años de trabajo constante en playas, donde ha desarrollado su estilo personal.
Trayectoria y significado del homenaje
A lo largo de su carrera, Germán Cedano ha realizado retratos de gran formato dedicados a figuras internacionales como John Lennon, Jim Morrison y Mercedes Sosa, aplicando la misma técnica de arte en arena. En esta ocasión, la elección de Chabuca Granda respondió a su condición de referente cultural peruano y a la influencia que su obra ha tenido en generaciones de artistas.
El autor señaló que la cantante representaba una opción idónea para rendir tributo a Lima, por su estrecha relación con la ciudad y por el alcance universal de su música. De este modo, el retrato buscó resaltar el valor simbólico de la artista como emblema de identidad cultural.
¿Quién fue Chabuca Granda?
Chabuca Granda (1920–1983), cuyo nombre real fue María Isabel Granda y Larco, fue una de las cantautoras y compositoras peruanas más influyentes del siglo XX. Su obra permitió proyectar la música criolla más allá de sus formas tradicionales, dotándola de una dimensión poética y simbólica que la convirtió en un referente de la identidad cultural del Perú. A través de sus canciones, retrató con elegancia la Lima antigua, sus tradiciones, personajes y paisajes, consolidándose como una figura central de la cultura nacional.
Nacida en Cotabambas, Apurímac, y trasladada a Lima a temprana edad, desarrolló su sensibilidad artística de manera autodidacta. En el plano musical, Chabuca Granda introdujo innovaciones al vals peruano, rompiendo con estructuras rítmicas convencionales e incorporando influencias de la música afroperuana. Esta evolución estilística le permitió ampliar los límites del género y renovar su lenguaje musical.
Entre sus composiciones más emblemáticas destaca “La flor de la canela”, reconocida a nivel mundial, así como “Fina estampa”, “José Antonio”, “El puente de los suspiros” y “Cardo o ceniza”. En 2020 se conmemoró el centenario de su nacimiento, reafirmando la vigencia de su legado, que permanece presente en espacios públicos como la Alameda Chabuca Granda y continúa influyendo, hasta hoy, en artistas que buscan articular la tradición con la modernidad en la música latinoamericana.