El Comité Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) anunció un cambio fundamental en el sistema de alerta climática para el Perú.
La entidad informó que, tras analizar los últimos modelos meteorológicos, decidió modificar el estado de alerta de El Niño Costero de “No Activo” a “Vigilancia”, debido a la creciente probabilidad de que se presenten condiciones cálidas débiles desde abril y hasta al menos octubre de 2026. Este ajuste implica la posibilidad de un evento de El Niño Costero de baja magnitud.
De acuerdo con el reporte, la decisión de modificar el nivel de alerta se fundamenta en las evaluaciones técnicas más recientes. Los estudios de temperatura superficial del mar y las proyecciones climáticas realizadas por instituciones como el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) concluyen que el escenario más probable en la costa peruana será la aparición de condiciones cálidas débiles prolongadas.
Las previsiones indican que la región conocida como Niño 3.4, en el Pacífico central, se mantendrá en una fase neutra hasta mayo, pero desde junio predominarían temperaturas oceánicas por encima de lo habitual.
El ENFEN subrayó que, aunque el pronóstico para la costa norte y la vertiente andina occidental no anticipa lluvias fuera de rango durante el verano, sí se prepara un monitoreo especial para marzo, mes que podría experimentar precipitaciones superiores al promedio.
El Niño en Perú podría manifestarse desde abril de 2026
Luis Vásquez, vocero del ENFEN, confirmó a Canal N que el país se encuentra actualmente en condiciones climáticas neutras, pero que los análisis conjuntos de entidades como el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) proyectan una transición paulatina hacia una fase cálida leve a partir de abril de 2026.
Vásquez detalló que las lluvias intensas que se registraron en regiones como Tarapoto y el norte del país durante las últimas semanas no están relacionadas con El Niño, pues este fenómeno aún no se ha iniciado.
Para los meses de enero a marzo, las previsiones señalan lluvias dentro de lo normal, con la posibilidad de que marzo presente episodios superiores en ciertas zonas.
Frente a este escenario, Vásquez remarcó la importancia de anticipar las medidas de prevención: “Con esta información, todas las autoridades y la población general deben prepararse para minimizar los impactos”, declaró.
El ENFEN ha dispuesto que, dadas las circunstancias, los comunicados oficiales pasarán a emitirse cada quince días en lugar de mensualmente, con el objetivo de mantener informada a la ciudadanía y a quienes toman decisiones en todos los niveles de gobierno.
La entidad recordó que el fenómeno del Niño se caracteriza por la presencia de temperaturas anómalas en el mar y alteraciones en los patrones de viento y lluvia, lo que puede impactar la agricultura, la pesca, la infraestructura y la seguridad de las comunidades costeras.
Según los especialistas, el debilitamiento del anticiclón del Pacífico Sur favorece el desplazamiento de masas de agua cálida hacia la costa peruana, lo que podría derivar en alteraciones progresivas en los próximos meses.