La advertencia de Abraham Levy, meteorólogo conocido como el ‘Hombre del Tiempo’, encendió las alertas sobre la situación climática que se desarrolla en el Océano Pacífico.
El especialista afirmó que el Fenómeno del Niño es latente en la costa peruana y que los recientes cambios en los vientos oceánicos podrían modificar el escenario en los próximos meses. El fenómeno, caracterizado por el calentamiento de las aguas del Pacífico, mantiene a las autoridades y la población en estado de vigilancia.
Vientos, ondas y agua cálida
El monitoreo meteorológico realizado por Levy detectó una “reversión de los vientos” en el océano, fenómeno que ocurre en la zona cercana a Oceanía y al centro de ese inmenso cuerpo de agua.
Este cambio, conocido como “onda Kelvin cálida”, actúa como un canal que traslada agua caliente hacia el este, rumbo a Sudamérica. “Ya se produjo una onda similar en diciembre y ahora está en desarrollo otra, aún más masiva”, explicó Levy en una entrevista brindada para Canal N.
De acuerdo con los modelos climáticos, este proceso anticipa que, entre febrero y marzo, el agua cálida podría alcanzar la costa norte del Perú. El comportamiento de los vientos alisios, que habitualmente soplan de Sudamérica hacia Oceanía, será decisivo.
Cuando estos vientos se debilitan o revierten, el transporte de agua caliente se intensifica y puede aumentar las precipitaciones en la zona costera, en especial durante la temporada de lluvias.
La zona occidental del Pacífico, próxima a Australia e Indonesia, alberga las aguas más cálidas del planeta. Cuando los vientos pierden fuerza, esa masa de agua caliente se desplaza hacia el centro del océano y se aproxima a las costas sudamericanas.
Este traslado eleva el potencial de lluvias intensas y genera preocupación en la población y las instituciones encargadas de la gestión de riesgos.
Expectativa ante el informe oficial
Abraham Levy señaló que el Estudio Nacional del Fenómeno del Niño publicará un nuevo informe oficial sobre la situación en el corto plazo.
Según el meteorólogo, la difusión de este reporte permitirá a las autoridades activar herramientas estatales para la prevención y la mitigación de los efectos de El Niño, aspectos que históricamente han presentado desafíos en la gestión pública.
La intensidad del fenómeno dependerá de la interacción entre la llegada del agua caliente y el comportamiento de los vientos costeros, regulados por el llamado anticiclón del Pacífico Sur. Si este sistema pierde fuerza, el agua cálida podría invadir por completo la costa peruana y elevar el riesgo de inundaciones y eventos climáticos extremos.
El especialista subrayó la importancia del monitoreo constante y la atención a los reportes científicos. “La prevención y la mitigación son los grandes pendientes frente a las lluvias”, apuntó Levy. El carácter recurrente de El Niño exige a las autoridades y a la ciudadanía mantenerse informados y actuar según las recomendaciones oficiales.
Las proyecciones climáticas mantienen el seguimiento activo a las ondas Kelvin y a la evolución de los vientos en el océano. El escenario permanece abierto y el riesgo de un evento significativo sobre la costa peruana se mantiene.