La exchica reality, quien reside en México hace cinco años, compartió con sus seguidores que la transformación en su rostro superó sus expectativas y ahora busca la manera de revertir parte de esos cambios.
“Mi cara es muy chiquita y el ácido hialurónico siento como que… ahí tengo. Me lo quiero quitar porque yo me he puesto tanto ácido hialurónico, siento como un poquito de flacidez y me gustaría como hacerme esto, pero tampoco es tan grave”, explicó la influencer, al referirse a los efectos adversos que percibe en su apariencia actual.
Rojas ya había realizado otros procedimientos cosméticos en el pasado, como una rinoplastia reconstructiva, cirugía de senos y varios retoques labiales. A lo largo de los años, Sheyla Rojas ha enfrentado complicaciones de salud derivadas de sus intervenciones estéticas.
Uno de los episodios más delicados ocurrió cuando un tratamiento para corregir el exceso de volumen por rellenos previos le provocó una parálisis facial temporal y celulitis infecciosa en la cadera, situación que requirió una cirugía de emergencia. “Yo dije: ‘Me van a poner medicamentos, voy a tomar pastillas y con eso va a bajar’. Mentira. No bajó absolutamente nada la inflamación y obviamente me tuvieron que intervenir”, relató en su momento.
El proceso de recuperación implicó varios días de hospitalización y una serie de cuidados médicos. Actualmente, Rojas busca alternativas para disminuir los efectos de los rellenos faciales y muestra una visión más crítica sobre el uso frecuente de procedimientos de este tipo.
Sheyla Rojas explica por qué no quiere volver a la televisión peruana
Sheyla Rojas aseguró que no tiene interés en regresar a la televisión peruana. La modelo y exconductora contó que las propuestas laborales que recibe desde Perú no cumplen con sus expectativas económicas. Su pareja y mánager, Luis Miguel Galarza, conocido como Sir Winston, suele bromear sobre las cifras ofrecidas, comparándolas con lo que ella gasta en productos personales. Para Rojas, el nivel de remuneración no se ajusta a la vida que ha construido en México, donde reside desde hace casi cuatro años.
La decisión de mantenerse alejada de la pantalla también responde a motivos personales. Rojas afirmó que disfruta la tranquilidad y estabilidad que ha encontrado en Guadalajara. No extraña la televisión y siente que su rutina actual le resulta más satisfactoria que la vida de exposición permanente que tenía en Perú.
En esta nueva etapa, Rojas reveló que ha descubierto una faceta doméstica que antes desconocía. Se siente cómoda en su rol de ama de casa y disfruta de las actividades cotidianas, lejos de los sets y las cámaras.
Esta transformación llegó tras enfrentar un problema de salud que la obligó a reevaluar sus prioridades. Sufrió una infección grave, consecuencia de una intervención estética, que la llevó a pasar días en cuidados intensivos. Ese episodio marcó un quiebre y la motivó a buscar una vida más tranquila, centrada en el bienestar personal.
Actualmente, Rojas usa sus redes sociales solo por placer y no como una obligación profesional. Muchas veces, afirma, olvida registrar o publicar detalles de su vida diaria, ya que prefiere disfrutar el momento.
El apoyo de Galarza es clave en sus decisiones laborales. Él revisa cada oferta y la anima a valorar su trabajo y priorizar su bienestar. Rojas subrayó que su vida en México le ofrece comodidades, pero lo más importante para ella es la estabilidad y la calma que ha encontrado, lejos de la presión mediática y los compromisos televisivos.