Ciudadanos venezolanos siguen llegando a la embajada de Venezuela, en Lima, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la captura de Nicolás Maduro.
Una mujer contó que tenía siete años en el Perú y que sienten una “emoción muy grande que Venezuela sea libre”. “Sé que muchos de nosotros nos estamos arriesgando en venir acá, pero acá es un país en donde tenemos libre expresión, la cual en Venezuela no la tenemos. Estamos asustados, te lo juro. Mi, mi hijo, le dije: ‘Vamos para la embajada’ (...). Fue el que me despertó a las tres de la mañana: ‘Mamá, están bombardeando Caracas’, dijo una ciudadana.
“Mi reacción fue agarrar un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús que tengo en mi casa y hincarme a orar. ¿Por qué? Porque pido... Está bien, queremos que Maduro salga, pero que no haya muertos civiles", añadió.
Falta Diosdado Cabello
Otra persona comentó que otro objetivo también sería capturar a Diosdado Cabello. “Él es uno de los principales. Él es el que prácticamente gobierna Venezuela. Cuando lo agarren a él, yo creo que vamos a estar supertranquilos y emocionados, de verdad”, afirmó.
“Tengo familias también en la parte donde han bombardeado y de verdad que mi familia está asustada. Mira, cargo un rosario que no es mentira, orando y pidiendo que todo salga bien”, añadió.
Trump confirma captura de Maduro
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la captura de Nicolás Maduro y su salida del territorio venezolano tras un ataque militar de gran escala llevado a cabo durante la madrugada. Trump difundió la noticia a través de su red Truth Social, donde detalló que la operación fue realizada en coordinación con fuerzas del orden estadounidenses y que tanto Maduro como su esposa fueron trasladados fuera del país. El mandatario calificó la acción como una “operación brillante” y señaló que se darán más detalles en una conferencia de prensa programada en Mar-a-Lago.
Las primeras horas del sábado estuvieron marcadas por fuertes explosiones en Caracas y el sonido de aviones sobrevolando la ciudad. Usuarios en redes sociales compartieron videos de los acontecimientos, mostrando columnas de humo en diferentes puntos de la capital y el paso de helicópteros Chinook. Además, se reportaron ataques aéreos en bases militares estratégicas como La Carlota y Fuerte Tiuna, mientras numerosos residentes intentaban abandonar las zonas de conflicto en medio de apagones generalizados.
Testigos en Caracas relataron el ambiente de tensión y miedo que se vivió durante la operación militar. Vecinos describieron ventanas temblando y un constante ruido de detonaciones y disparos. La situación llevó a la movilización masiva de vehículos y a la intervención de fuerzas del régimen que detenían a civiles en las calles. Algunos residentes aseguraron que escucharon lo que parecía fuego antiaéreo y explosiones en sectores como La Guaira y El Valle.
El régimen de Nicolás Maduro declaró el estado de excepción y denunció internacionalmente una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos. Según un comunicado difundido en la televisión estatal, el gobierno venezolano sostuvo que la operación constituye una violación de la Carta de las Naciones Unidas y amenaza la paz y estabilidad de América Latina. El texto llamó a la movilización de la población en rechazo al ataque y anunció la declaración de un “estado de Conmoción Exterior” para proteger a la ciudadanía y a las instituciones.
La reacción internacional no se hizo esperar. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de fuerzas militares en la frontera con Venezuela y calificó lo ocurrido como una agresión a la soberanía regional, advirtiendo sobre posibles consecuencias humanitarias. Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos en Venezuela que se refugien y abandonen el país tan pronto como sea seguro hacerlo, en medio de un clima de incertidumbre y tensión en la región.