El anuncio de la puesta en marcha del tren Lima–Chosica volvió a generar expectativas entre los ciudadanos de Lima Este, una de las zonas más congestionadas de la capital. Sin embargo, el alcance real del proyecto sigue condicionado por diversas etapas técnicas y administrativas. Aunque el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, expresó su conformidad con los avances, reconoció que el acuerdo firmado con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) es un convenio marco y no implica el inicio inmediato de operaciones.
El convenio establece un esquema de cooperación interinstitucional para desarrollar evaluaciones técnicas, operativas, económicas y legales que permitan determinar la viabilidad integral del proyecto ferroviario. En este proceso intervienen cuatro actores clave: la Municipalidad Metropolitana de Lima, el MTC, ProInversión y la Autoridad de Transporte Urbano (ATU). Según Reggiardo, el objetivo es destrabar una iniciativa que permaneció paralizada durante la gestión anterior y que ahora cuenta con mayor voluntad política.
“Debo decir que el Gobierno central, en este momento, está con toda la disposición para que esto se acelere y podamos contar con este medio de transporte masivo”, declaró en entrevista con RPP Noticias.
Material rodante, pruebas y rol del MTC
Uno de los ejes del convenio es la cesión del material rodante al MTC, que asumirá la conducción técnica del proyecto. El alcalde precisó que el tren ya ha circulado en marcha en vacío como parte de las pruebas iniciales, sin registrarse incidentes. Estas pruebas continuarán mientras los equipos técnicos avanzan en las evaluaciones necesarias para habilitar el servicio de pasajeros.
Ante las críticas por una presunta ausencia de estudios de factibilidad, Reggiardo sostuvo que existen evaluaciones técnicas en curso y que la circulación del tren en fase de pruebas evidencia que la infraestructura es utilizable. A su juicio, el proyecto se encuentra en una etapa operativa preliminar y lo pendiente es completar los ajustes técnicos exigidos antes de su puesta en funcionamiento comercial.
Plazos estimados y ejecución por fases
Sobre los plazos, el alcalde evitó fijar una fecha concreta, aunque señaló que el objetivo es que el tren pueda operar en el primer trimestre o, en un escenario más optimista, en el primer semestre de 2026.
La implementación del tren Lima–Chosica está prevista por fases. En una primera etapa se contempla una ruta directa entre Lima y Chosica, sin paraderos intermedios. En una segunda fase se incorporarían entre 12 y 14 estaciones para ampliar la cobertura del servicio. Finalmente, una tercera etapa —de mayor complejidad e inversión— evaluará la instalación de un segundo riel, lo que permitiría incrementar la capacidad operativa del sistema.
Integración al sistema de transporte y retos pendientes
El proyecto busca integrarse al sistema de transporte existente, que incluye la Línea 1 del Metro de Lima, la Línea 2 y el Metropolitano, con el objetivo de ofrecer una alternativa de transporte masivo para los usuarios de Lima Este. Reggiardo indicó que el tren se concibe como un eje complementario dentro de una red diseñada por el propio MTC.
No obstante, uno de los principales retos pendientes es la seguridad ferroviaria. El alcalde explicó que el MTC deberá implementar cercos, vallas, tranqueras y sistemas de control en los cruces, especialmente en zonas de alta circulación peatonal. Estos aspectos aún se evalúan en mesas técnicas y forman parte de las condiciones necesarias antes de autorizar el traslado de pasajeros.
Por ahora, el tren Lima–Chosica continúa en etapa de pruebas y planificación. Si bien cuenta con un marco institucional definido y respaldo político, su entrada en operación dependerá de que se completen las evaluaciones técnicas y se concreten los acuerdos específicos entre las entidades involucradas. El 2026 aparece como el año objetivo, aunque su materialización sigue sujeta a decisiones clave.