El Ministerio de la Producción de Perú (Produce) publicó el Decreto Supremo N° 024-2025-PRODUCE, que modifica importantes artículos del Reglamento de Ordenamiento Pesquero (ROP) de las Macroalgas Marinas.
Entre las principales novedades destaca la implementación de un procedimiento y un plazo de 24 meses para la adecuación de licencias artesanales que cumplan condiciones propias de una operación industrial.
Magroalgas marinas: ¿En qué consiste el procedimiento de adecuación de licencias?
Esta adecuación es parte de la política de promover una actividad pesquera sostenible, garantizando el equilibrio entre el aprovechamiento de los recursos hidrobiológicos y el cumplimiento de los estándares modernos de transformación, inocuidad y trazabilidad, en sintonía con los lineamientos constitucionales y sectoriales.
Los Gobiernos Regionales tendrán 20 días hábiles contados desde la publicación del decreto para identificar las licencias de operación artesanal de macroalgas marinas que correspondan ser adecuadas a licencias industriales.
Una vez identificadas estas licencias, en un plazo máximo de 15 días hábiles, los Gobiernos Regionales deberán publicar en su sede digital el listado de plantas artesanales susceptibles de adecuación a industrial, detallando el tipo de planta (para consumo humano directo –CHD–, indirecto –CHI– o no alimenticio). Este listado se remitirá, en un máximo de 5 días calendario, a la Dirección General de Pesca para Consumo Humano Directo e Indirecto.
A partir de ese momento, las plantas identificadas tendrán 24 meses (2 años) a partir de la publicación del respectivo listado para completar su adecuación a la categoría industrial. Durante este plazo, seguirán siendo reconocidas temporalmente como artesanales.
La industria de macroalgas contará con fórmula oficial para determinar capacidad instalada
La Dirección General de Supervisión, Fiscalización y Sanción, en coordinación con los Gobiernos Regionales, implementará mecanismos de control y otorgará un Certificado de Procedencia para asegurar el origen legal de las macroalgas, documento obligatorio durante toda la cadena de producción y comercialización.
Los Gobiernos Regionales deberán remitir a la Dirección General de Pesca Artesanal las licencias artesanales otorgadas, para sistematizarlas en una base de datos nacional. También deben publicar, a los 10 días de la vigencia del Decreto, el listado actualizado de todas las plantas de procesamiento de macroalgas de su región.
Se incorpora la distinción normativa entre plantas artesanales (operaciones manuales o básicas) e industriales (procesamiento complejo, equipos especializados y mayor transformación del recurso). Produce aprobará, dentro de los 120 días posteriores a la publicación del Decreto, una fórmula oficial para determinar la capacidad instalada de las plantas industriales.
La legislación amplía controles de procedencia y trazabilidad en la industria de macroalgas
De otro lado, se ratifica que las plantas que procesan macroalgas para consumo humano (directo o indirecto) deben contar con habilitación sanitaria, mientras que las dedicadas exclusivamente a productos no alimenticios estarán exentas de este requisito para tramitar su licencia.
Con estas modificaciones, el Estado busca ordenar adecuadamente el procesamiento de macroalgas, impulsar la modernización del sector, fortalecer los controles de inocuidad y trazabilidad, y proteger el ecosistema marino y los intereses de las comunidades pesqueras. El nuevo régimen de adecuación de licencias representa un paso clave para garantizar el desarrollo sostenible y regulado de esta emergente industria.
¿Cómo se define una planta industrial de macroalgas marinas?
Según lo aprobado por el Decreto Supremo N° 024-2025-PRODUCE, una planta industrial de procesamiento de macroalgas marinas se define por incluir un conjunto de operaciones de transformación especializadas que modifican el recurso hidrobiológico, sea mediante secado artificial, extracción de compuestos, producción de derivados (como agar, carragenina o alginatos), con el uso de equipos de picado y de máquinas adicionales
Entre estas operaciones, figuran um recuperador de finos u otras técnicas complejas que se apliquen al recurso hidrobiológico. Su destino puede ser para consumo humano directo, para consumo humano indirecto o, con fines no alimenticios, de acuerdo con el Ministerio de la Producción.
La industria de las macroalgas en el Perú
En el año 2024, el Perú exportó 24.535,90 toneladas de macroalgas marinas por 21,5 millones de dólares, lo que representa una importante participación en los mercados internacionales. Entre enero y mayo del 2025, las exportaciones alcanzaron 18.569,17 toneladas por 14,7 millones de dólares FOB.
Esto indica un notable incremento en el flujo de exportaciones dentro de ese periodo y rubro. Las principales regiones exportadoras de este recurso son Ica y Arequipa, mientras que los principales mercados de destino son China (96% del total), Dinamarca y Francia.
En cuanto a las empresas exportadoras, destacan Globe Seaweed Internacional S.A.C. y Pacífico Algas Arequipa S.A.C., entre otras. Según una investigación de Mongabay Latam, la primera de estas empresas, junto a Algas Sudamérica S.A.C., son de capitales chinos y vienen concentrando el mercado en el sur sin autorización industrial.
Sin embargo, el Perú no industrializa su producción de macroalgas
Pese a este dinamismo exportador, la gran mayoría de la macroalga peruana se vende en estado natural, a diferencia de otros países que industrializan este recurso y lo transforman en productos de mayor valor agregado para industrias farmacéuticas, cosméticas, textiles, entre otras.
Esta falta de procesamiento industrial en el Perú limita el potencial de generación de valor agregado y de empleo formal, así como la diversificación de la oferta exportable y el aumento de los ingresos fiscales, según el PRODUCE. A nivel nacional, la carencia de plantas de procesamiento industrial para macroalgas reduce la competitividad peruana frente a países que ya han consolidado cadenas de valor industrializadas para estos productos.
El crecimiento del sector es también evidente a través de la existencia de diversas plantas procesadoras (secado, picado, envasado) en la región Arequipa y también en Ica. Sin embargo, la debilidad del marco normativo y los cuellos de botella en permisos y fiscalización restringen la expansión y modernización de este rubro, impactando negativamente en la descentralización económica y en la generación de empleo local en las regiones productoras.
Cultivo de algas: sostenibilidad y desafíos regulatorios
El cultivo de algas marinas ofrece una alternativa sostenible por su capacidad para absorber CO₂ y nitrógeno, lo que ayuda a mitigar el cambio climático y a restaurar ecosistemas marinos. Esta producción no requiere tierra cultivable, agua dulce ni fertilizantes químicos, factores que la diferencian de otros cultivos y disminuyen su impacto ambiental. También fomenta la biodiversidad y puede incorporarse en sistemas orientados a la restauración del entorno.
El sector impulsa innovaciones en biotecnología y economía circular. Las algas se utilizan en suplementos nutricionales, bioplásticos y aditivos para reducir emisiones en la ganadería. Estas aplicaciones abren nuevas oportunidades para enfrentar la inseguridad alimentaria y los efectos del cambio climático.
A pesar de estos beneficios, la sostenibilidad del sector enfrenta retos. La sobreexplotación y la extracción sin regulación han causado la pérdida del 38% de los bosques de macroalgas en los últimos cincuenta años, con impacto en ecosistemas y biodiversidad. En zonas como Ica, en Perú, la falta de control permitió que empresas exportadoras operaran sin licencia, lo que favoreció prácticas informales y puso en riesgo tanto el recurso como los medios de vida locales.
Existen experiencias de granjas regenerativas, como las de Santa Cruz (Argentina), que combinan generación de empleo, restauración de bosques marinos y capacitación local. Estos proyectos impulsan el recambio generacional en la pesca artesanal y buscan asegurar la conservación de los ecosistemas, a la vez que ofrecen alternativas económicas sostenibles para comunidades costeras.
Inversión china en Perú
La presencia de China en la economía peruana se ha expandido de forma notable durante las últimas dos décadas, con inversiones que superan los USD 13.000 millones en treinta y dos proyectos, según cifras de Proinversión. Estos capitales han generado cerca de 18.000 empleos, con una clara concentración en los sectores de finanzas y minería, que absorben más del 80 % de la inversión total.
Un caso emblemático es el Megapuerto de Chancay, donde Cosco Shipping Ports Chancay Peru S.A. controla el 60 % del proyecto, con una inversión inicial de USD 1.300 millones y una segunda etapa que sumará otros USD 2.300 millones. En el sector energético, el grupo China Three Gorges Corporation adquirió Luz del Sur en 2020, y, tras la compra de Enel por China Southern Power Grid Co, el capital chino pasó a controlar la totalidad del suministro eléctrico en el país.
El avance chino también se extiende a la construcción, donde se calculan inversiones por USD 7,2 millones, destacando proyectos como Río Blanco, Pampa de Pongo y la Hidrovía amazónica. El tratado de libre comercio vigente desde hace una década ha profundizado la integración económico-comercial. El embajador Song Yang resumió la apuesta: “China está apostando que Chancay se convertirá en el Shanghái de Perú”.
Sin embargo, el creciente rol de China genera inquietud en el escenario internacional. Estados Unidos ha manifestado su preocupación por el control chino sobre infraestructuras estratégicas y advierte sobre la posibilidad de que puertos como Chancay sean utilizados para fines navales. Analistas como Carlos Aquino y Farid Kahhat advierten que, si Washington percibe riesgos a su seguridad, podría tomar represalias económicas, como vetar a Perú en organismos multilaterales o limitar su ingreso a la OCDE.
Una fuente vinculada al Gobierno peruano confirmó a The Financial Times que estas inquietudes han sido formalmente comunicadas por Estados Unidos, consolidando el debate sobre el impacto geopolítico de la inversión china en el país.