El consumo de carne de cerdo en el Perú mantiene una trayectoria ascendente y, de acuerdo con proyecciones oficiales, cerraría el 2025 con un volumen cercano a las 220 mil toneladas. Este resultado estaría asociado al mayor protagonismo del producto en las mesas familiares, especialmente durante las festividades de fin de año, cuando la demanda suele intensificarse.
Desde el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) se destaca que la carne porcina se ha consolidado como la segunda más consumida a nivel nacional, reflejando un cambio sostenido en las preferencias de los hogares y una mayor presencia en la oferta gastronómica del país.
Mayor presencia en la dieta de los hogares
El Midagri señala que la carne de cerdo ha ido ganando espacio en el consumo cotidiano gracias a atributos como su versatilidad y calidad. Estos factores han favorecido su incorporación tanto en platos tradicionales como en propuestas culinarias contemporáneas, ampliando las ocasiones de consumo más allá de fechas festivas.
Este posicionamiento también responde a una creciente valoración gastronómica del producto, que hoy es percibido como una alternativa adaptable a distintos estilos de preparación. La diversidad de cortes y formas de cocción ha contribuido a fortalecer su aceptación entre distintos segmentos de consumidores.
Proyecciones de ventas y consumo per cápita
Las estimaciones del sector indican que, durante el 2025, las ventas de carne de cerdo registrarían un crecimiento de 5% en comparación con el 2024. Este avance estaría acompañado por un aumento del consumo per cápita, que alcanzaría los 11 kilos a nivel nacional.
A mediano plazo, el objetivo es duplicar esta cifra hacia el 2030, en un escenario marcado por un mayor dinamismo del mercado porcícola y una oferta cada vez más diversificada. Estas proyecciones reflejan las expectativas de expansión del sector y su capacidad para responder a una demanda en evolución.
Innovación, calidad y modernización productiva
Desde el Midagri se subraya que el consumidor peruano exige cada vez más estándares de calidad, innovación y nuevas alternativas para sus celebraciones. En ese contexto, la carne de cerdo ha logrado adaptarse con una oferta que abarca desde preparaciones tradicionales, como el lechón al horno, hasta opciones más ligeras y modernas.
El aumento del consumo también está vinculado a la modernización de la cadena productiva. Actualmente, el sector ofrece una carne más magra y nutritiva, respaldada por tecnologías que garantizan su inocuidad y por la aplicación de buenas prácticas de producción y bienestar animal.
Enfoque ambiental y sostenibilidad del sector
El ministerio informó que, a través de la Dirección General de Desarrollo Ganadero y la Dirección General de Asuntos Ambientales Agrarios, se vienen impulsando normas orientadas a reducir el impacto ambiental de la crianza porcina. Entre ellas figuran el Reglamento de Gestión Ambiental del Sector Agrario y Riego y el Reglamento de Gestión Integral de Residuos Sólidos del mismo sector.
Estas acciones incluyen, además, medidas vinculadas a la reducción de multas del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), con el objetivo de promover el cumplimiento normativo y una producción más responsable. En ese marco, el Midagri reafirmó su compromiso de fortalecer el desarrollo sostenible del sector porcícola y consolidar una producción nacional competitiva en beneficio de las familias peruanas.