La frontera sur de Perú con Chile registra episodios repetidos de crisis migratoria, vigilancia y refuerzos de seguridad desde inicios de noviembre.
El incremento de extranjeros en calidad irregular, principalmente provenientes de Venezuela, Colombia y Ecuador, ha generado situaciones de tensión en el Complejo Fronterizo Santa Rosa y la Línea de la Concordia.
Entre los incidentes destacados, se produjo el intento de ingreso no autorizado de un grupo de migrantes que obligó al Gobierno peruano a desplegar más efectivos policiales y militares en la zona.
El martes 2 de diciembre, la presencia combinada de la Policía Nacional del Perú (PNP) y Fuerzas Armadas (FF. AA.) superó los 50 agentes destinados a custodiar las vías fronterizas, particularmente entre los complejos Santa Rosa de Tacna y Chacalluta de Arica.
Mientras tanto, en el lado chileno, la vigilancia recae en carabineros que controlan el flujo en el corredor fronterizo. Personal del Ejército del Perú ha mantenido también la vigilancia dispersa en áreas estratégicas del territorio.
Por la crisis migratoria, los servicios de salud y limpieza se han adaptado. La atención médica de emergencia fue reubicada y autoridades de Arica desplazaron equipos para limpiar los residuos dejados por los migrantes temporales.
El flujo migratorio irregular, además, coincidió con un contexto nacional chileno de elecciones presidenciales en el que algunos candidatos proponen expulsiones inmediatas de extranjeros.
Pedido de solución del alcalde
En entrevista concedida a la Agencia Andina, el alcalde de Tacna, Pascual Güisa Bravo, reconoció el esfuerzo del Gobierno central en reforzar el control fronterizo, aunque señaló la importancia de buscar “una solución al más alto nivel, entre las cancillerías” de Perú y Chile.
Señaló que la colaboración diplomática resulta necesaria para evitar que el comercio y el turismo resulten afectados, especialmente en diciembre, mes clave para la economía tacneña.
El alcalde sugirió la posibilidad de establecer un “corredor humanitario” coordinado, o consensuar los procedimientos de expulsión entre ambos países para que ninguna decisión afecte unilateralmente a los sectores más vulnerables de la región.
En su declaración, mencionó que el bloqueo de vías en territorio chileno a raíz de la presencia de migrantes ha impactado directamente en las actividades comerciales y turísticas bilaterales.
En Tacna, el movimiento económico y los ingresos derivados de la llegada de turistas chilenos son especialmente altos en esta temporada.
El flujo habitual oscila entre 4.000 y 5.000 visitantes al día, cifra que puede triplicarse los fines de semana y alcanzar picos excepcionales, como los 270.000 registrados durante la feria Perú Mucho Gusto. La economía local depende, en gran medida, de la continuidad de estos flujos.
El alcalde también informó que las autoridades distritales reforzaron la campaña “Navidad Segura” con un aumento de personal de serenazgo y agentes de tránsito, buscando garantizar la seguridad ciudadana en pleno repunte de comercio y tránsito por fiestas de fin de año.
Con esta medida, la ciudad aumentó la presencia de funcionarios en las calles, con 500 agentes de seguridad y 250 inspectores de tránsito en labores preventivas.