En diferentes plazas de Europa, un par de fotógrafos detiene su andar al notar un perro acompañado de su dueño. No hay cita previa ni cobro alguno; apenas un intercambio breve de palabras basta para que el animal se convierta en el protagonista de un retrato. La escena se repite en Londres, París, Viena y Barcelona, pero el propósito de cada imagen apunta hacia una misma meta, a miles de kilómetros de distancia: levantar un santuario canino permanente en Cusco.
Michel Rohner y Dillon Beckmann, pareja en la vida y en la creación artística, llevan consigo una cámara, un estilo de acercamiento directo y una misión. Su proyecto Paws Around the World busca convertir fotografías callejeras de mascotas en un motor de financiamiento para un refugio que acoja perros sin hogar en el sur del Perú. Las calles europeas sirven de escenario para un trabajo que nace de la experiencia previa de ambos en la ayuda a animales en Cusco.
La dinámica es sencilla. Michel sostiene la cámara y encuadra; Dillon organiza, conversa y asegura que todo fluya. Cada retrato es una oportunidad para contar una historia y, al mismo tiempo, sumar recursos a una causa que ellos describen como urgente. El financiamiento llega a través de redes sociales, venta de productos y donaciones, todo dirigido a un mismo objetivo: un espacio seguro para perros abandonados.
“Cada perro tiene una historia que vale la pena contar”, afirma Michel. “Al compartir estos momentos, preservamos recuerdos para sus dueños y construimos un santuario que ayudará a salvar innumerables vidas”.
Un estudio con mirada global
Arf & Wag Studio nació en Des Moines, Iowa, cuando Michel, fotógrafo suizo-peruano, y Dillon, creativo estadounidense, decidieron unir su trabajo y su interés por los animales. En 2024, se establecieron en Valencia, España, desde donde impulsaron un proyecto que combina fotografía y activismo.
Las sesiones de Paws Around the World no se anuncian. Suceden en la calle, en un parque o en la esquina de un café. La pareja se acerca a dueños de mascotas y les ofrece un retrato gratuito. A cambio, el material se convierte en contenido para sus plataformas, donde cada clic, visualización o publicación suma a la recaudación.
Las ciudades europeas que visitan forman una ruta que no solo diversifica el registro visual, sino que amplía el alcance de su mensaje. Desde los parques londinenses hasta las avenidas parisinas y los barrios de Barcelona, las imágenes capturan el vínculo entre humanos y animales.
La idea del santuario surge de Cusco Canine Rescue, una organización sin fines de lucro que ambos fundaron para atender a perros en situación de calle en Perú. En su labor, identificaron la falta de un lugar que pueda recibir, cuidar y rehabilitar a los animales de manera permanente.
El futuro refugio en Cusco incluirá zonas amplias para que los perros puedan moverse libremente, instalaciones médicas para atención veterinaria y espacios para entrenamiento y socialización. La intención es que se convierta en un centro capaz de facilitar adopciones responsables y ofrecer una segunda oportunidad a los animales rescatados.
Al combinar su trabajo creativo con un objetivo social, Michel y Dillon buscan demostrar que la narración visual puede convertirse en un instrumento de cambio real. La historia de cada perro fotografiado se enlaza con la de muchos que aún esperan un lugar seguro en las calles de Cusco.