La alerta por fuertes vientos emitida por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) ha provocado preocupación en los distritos de la capital, especialmente en las zonas altas y vulnerables, como Paraíso Alto, en Villa María del Triunfo. Frente a la falta de recursos y a viviendas con estructuras endebles, muchos vecinos optaron por poner palos sobre los techos de calamina para hacer peso y evitar que los vientos, que superan los 35 kilómetros por hora según pronósticos oficiales, arranquen las cubiertas de sus casas.
Condiciones precarias y riesgo latente
El recorrido por la zona evidencia el deterioro de las viviendas. La mayoría de los techos están compuestos de calamina oxidada y dañada por la humedad, consecuencia directa de la actual temporada de invierno y las intensas lloviznas. Esta situación incrementa la vulnerabilidad de las familias, quienes desde la tarde del jueves empezaron a sentir la fuerza de los vientos y las consecuencias inmediatas: techos desprendidos, material disperso y temor por la seguridad de los niños y adultos mayores.
Mientras algunos vecinos lograron reforzar sus techos colocando palos y otros objetos pesados, otros relataron la dificultad para acceder a materiales de mejor calidad. “Ayer el viento ha volado varios techos y se asustaron los niños. Aquí vivimos en una zona muy vulnerable”, señaló una vecina afectada a Exitosa Radio, quien pidió mayor atención de las autoridades.
Recomendaciones y advertencias de las autoridades
El SENAMHI informó a través de su Aviso Meteorológico N.° 179 que los vientos anómalos se mantendrán, al menos, hasta el 3 de agosto, alcanzando su máxima intensidad en regiones como Lima e Ica. El fenómeno no solo se asocia al desprendimiento de techos o estructuras, sino que puede provocar levantamiento de polvo y arena, tormentas de arena y una significativa reducción de la visibilidad en calles y pistas.
Las autoridades locales exhortaron a la población a reforzar las cubiertas de sus hogares. Sin embargo, la capacidad de respuesta se ve limitada en sectores donde la precariedad es evidente. El deterioro progresivo de los techos por humedad y la falta de recursos amplifican los riesgos para la salud y la seguridad de quienes residen en las partes altas del distrito.
Impacto en la salud y la vida cotidiana
Además de las amenazas físicas que representan los vientos, los vecinos mencionaron el impacto en la salud, sobre todo en niños y adultos mayores. El frío y la exposición constante al polvo y la humedad han incrementado las enfermedades respiratorias y agudizado problemas preexistentes. “El miedo es constante, a veces los niños quedan solos cuando sus padres salen a trabajar. Los techos se debilitan y los palos que usamos para asegurarlos también pueden caer”, explicó otra vecina.
El SENAMHI también señaló que durante el periodo de alerta se presentarán condiciones como neblinas, lloviznas y reducción de la visibilidad horizontal, factores que dificultan aún más la situación, especialmente para quienes deben transitar o buscar atención o refugio en otras zonas del distrito.
La demanda de la comunidad gira en torno a una mayor presencia del Estado y acciones inmediatas. Vecinos de Paraíso Alto y distritos aledaños solicitan asistencia para el refuerzo y reparación de techos, entrega de materiales más resistentes y ayuda directa para niños y personas de la tercera edad, los grupos más expuestos.