Mario Vargas Llosa será recordado, sobre todo, por su obra literaria: novelas, cuentos y piezas de teatro que en muchos casos transcurren en espacios que todavía pueden ser visitados en Lima y otras partes del mundo. Durante sus últimos meses de vida, el propio narrador se animó a recorrer los escenarios que ya son parte del imaginario colectivo del Perú.
Su hijo, Álvaro Vargas Llosa, fue el encargado de compartir a través de las redes sociales las últimas visitas de su padre. En noviembre de 2024, el narrador regresó al Colegio Militar Leoncio Prado, institución a la que fue enviado por su padre para suprimir sus aspiraciones literarias. El autor de “La ciudad y los perros” posó con un militar en el frontis de la escuela donde se dice que alguna vez quemaron sus libros.
Pocos días después, la familia Vargas Llosa llegaría hasta el Centro de Lima para visitar el antiguo bar “La Catedral”. Lo que alguna vez fue un espacio de encuentros y uno que otro desencuentro, había pasado al olvido. El gran portón lucía deteriorado y sostenía un anuncio para su venta. No fueron pocos los que, a través de redes, reclamaron la declaratoria del lugar como Patrimonio Cultural de la Nación.
“Al atravesar la plaza de La Victoria, enorme y populosa, el Inca de piedra que señala el horizonte le recordó al héroe, y a Vallano que decía: ”Manco Cápac es un puto, con su dedo muestra el camino de Huatica”, escribió Vargas Llosa en “La ciudad y los perros” cuando los cadetes visitaban el histórico prostíbulo de Lima. La estatua sigue en su lugar, pero no el barrio rojo. Así lo demostraron las imágenes en las que aparece Mario Vargas Llosa en lo que ahora luce como una calle regular del centro de la capital.
A inicios de febrero de 2025, el autor de “Historia de Mayta” visitó el penal de Lurigancho, escenario de la aclamada novela. Esta reconstruye la vida de Alejandro Mayta, un trotskista peruano que intentó iniciar una fallida revolución en los años 50. Narrada por un periodista que investiga su historia, la obra mezcla realidad y ficción, cuestionando la verdad histórica y la objetividad. A través del retrato de Mayta, idealista y contradictorio, Vargas Llosa reflexiona sobre el fracaso de las utopías revolucionarias en América Latina y la complejidad de la memoria.
La última aparición de Mario Vargas Llosa fue en Barrios Altos, distrito donde se encuentran las conocidas cinco esquinas. El escenario sirvió para titular una de sus más recientes novelas. “Con su nieto Leandro, en Cinco Esquinas en Barrios Altos (donde aparece un cadáver y viven dos protagonistas de la novela), pasó por la inaccesible casa donde vivió Felipe Pinglo (“Le dedico mi silencio”) y la Quinta Heeren (gracias, administrador, por el acceso)”, escribió el hijo del laureado escritor.
La despedida al Nobel
Mario Vargas Llosa fue un escritor, periodista y político peruano, considerado una de las figuras más importantes de la literatura en lengua española. Nacido en Arequipa en 1936, alcanzó fama internacional en los años 60 con novelas como La ciudad y los perros (1963) y La casa verde (1966), que lo consolidaron como parte fundamental del “Boom Latinoamericano”. Su obra abordó temas como el poder, la corrupción, la violencia, la libertad y la identidad. Entre sus novelas más reconocidas estuvieron Conversación en La Catedral, La fiesta del Chivo y La guerra del fin del mundo.
Además de su carrera literaria, Vargas Llosa fue un influyente comentarista político, defensor del liberalismo y la democracia, y llegó a postularse a la presidencia del Perú en 1990, aunque sin éxito. En 2010, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura por su exploración del poder y su crítica a las estructuras autoritarias. A lo largo de su vida, recibió numerosos premios y reconocimientos internacionales. Su estilo narrativo, que combinó realismo, técnicas modernas y compromiso social, lo convirtió en un referente cultural global y una figura clave de la literatura del siglo XX y principios del XXI.