La presidenta de la República, Dina Boluarte Zegarra, ya tiene favoritos para que la sucedan en el cargo en las próximas elecciones presidenciales del 2026. La mandataria dijo esperar que su reemplazante sea otra mujer. Aunque no precisó su nombre, manifestó que su inclinación hacia una candidata mujer no es parte de un cálculo político que la favorezca.
“Aquel 28 de julio, cuando entregue la banda presidencial al nuevo presidente o nueva presidenta. Ojalá sea una mujer. Y no estamos sacando la calculadora para ver en qué nos beneficiamos. Esta presidenta no tiene cálculo político ni mezquindad política”, señaló Boluarte durante su discurso en la inauguración de la IE República de Colombia, de Santa Cruz de Cocachacra, en Huarochirí.
Cabe indicar que si bien no se han confirmado los nombres de los candidatos a la presidencia en 2026, entre las figuras femeninas que aspirarían a ese cargo están Keiko Fujimori de Fuerza Popular, Verónika Mendoza de Nuevo Perú y Fiorella Molinelli de Fuerza Moderna.
Por otro lado, aseguró que durante su gestión han hecho mucho más que otros periodos presidenciales de cinco años aunque los números de la percepción ciudadana no la respalden, ya que es la jefa de Estado con mayor desaprobación en el continente.
También sostuvo que el foro APEC llevado en 2024 fue impecable. “Quisieron malograr nuestro APEC (...) pero eso no le hemos permitido y fue un APEC impecable”, dijo. Sin embargo, varios medios internacionales informaron sobre las protestas contra su gobierno y el Congreso debido a las muertes de decenas de civiles en las manifestaciones de los primeros meses de su gobierno y a los elevados índices de inseguridad que no pueden ser resueltos por el Ministro del Interior, Juan José Santiváñez.
Dina Boluarte en Huarochirí
Acompañan a la mandataria el Ministro de Educación, Morgan Quero, así como autoridades del sector, provinciales y distritales. Dina Boluarte participó en la inauguración de la IE República de Colombia, de Santa Cruz de Cocachacra, en Huarochirí.
La nueva institución educativa tiene una inversión de 46 millones de soles y se espera que beneficie a un total de 280 alumnos. En su recorrido, Boluarte prometió dotar con internet y computadoras para los estudiantes. Además, aseguraron que la construcción de esta infraestructura generó un total de 198 empleos, la misma que es sismorresistente.
La baja aprobación de Dina Boluarte
El 3% de respaldo ciudadano que registra Dina Boluarte, presidenta de Perú en enero, serí un reflejo del profundo descontento existente hacia su gestión. Según una encuesta de Datum Internacional, la desaprobación hacia la mandataria llegó al 94% en octubre de este año. Este rechazo es uniforme en todas las macroregiones del país y atraviesa todos los niveles socioeconómicos y rangos de edad, siendo el nivel E y el oriente peruano los únicos sectores donde su apoyo alcanza un máximo del 6%.
Desde que asumió la presidencia en diciembre de 2022, tras la destitución de Pedro Castillo, Boluarte ha enfrentado múltiples crisis. Entre estas se encuentran las acusaciones sobre la legitimidad de su gobierno, en medio de denuncias por la muerte de manifestantes durante las protestas contra su gestión, y los cuestionamientos en torno a su hermano, quien habría tenido una participación controvertida en diferentes ámbitos del gobierno. Además, la fuga de su exaliado político Vladimir Cerrón, líder del partido que la apoyó inicialmente, agregó más presión sobre su administración. A estos desafíos se suma su incapacidad para controlar el incremento de la delincuencia en el país.
La impopularidad de la primera mujer presidenta en la historia republicana del Perú no es reciente. A finales de 2023, la aprobación de Boluarte cayó por primera vez a cifras de un solo dígito, registrando apenas un 10% durante el primer trimestre de este año. Desde abril, esta cifra disminuyó sin freno hasta llegar al 3% en la actualidad, lo que representa poco más de un millón de ciudadanos.
El rechazo hacia Boluarte no muestra diferencias significativas entre las regiones del país ni entre grupos sociales, y la encuesta de Datum Internacional subraya que el descontento es generalizado. Estas cifras reflejan el clima de tensión política y falta de confianza en el liderazgo de la presidenta, quien no ha logrado superar el umbral del 20% de aprobación desde el inicio de su mandato.