Un operativo policial en la región La Libertad permitió la detención de 22 personas que se trasladaban en una combi con destino a la sierra de Otuzco. La intervención ocurrió el martes 28 de enero y estuvo a cargo de la División de Investigación Criminal (Divincri) y la Dirección General de Inteligencia (Digimin), en el marco de una estrategia de operaciones focalizadas.
El jefe de la III Macro Región Policial, general Guillermo Llerena, explicó que el grupo llevaba consigo un arsenal compuesto por 17 pistolas, dos revólveres, chalecos antibalas y munición de diversos calibres. La procedencia del armamento y los motivos del desplazamiento de los intervenidos se encuentran bajo investigación, aunque los primeros indicios apuntan a que se dirigían a una operación de seguridad en una zona minera.
¿Vigilantes de mineros ilegales?
Las versiones de los detenidos no convencieron a las autoridades. Según el general Llerena, todos aseguraron que iban a trabajar o visitar a sus familiares, pero las condiciones en las que fueron encontrados no concuerdan con esa declaración. “Qué clase de persona se va con todo este arsenal, con chalecos con placas para retener proyectiles de guerra. Se va a coordinar con la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) para que actúen de acuerdo a sus funciones”, afirmó.
Mientras se realizaba la intervención en Trujillo, en la provincia de Otuzco se reportaba un enfrentamiento entre grupos de mineros ilegales en el sector Llaugueda. Medios locales informaron que hubo disparos y un ambiente de tensión, aunque no se han precisado detalles sobre posibles víctimas o daños materiales.
El general Llerena reiteró que las autoridades mantendrán su lucha contra la delincuencia organizada que opera en la región. “Es un trabajo constante. Estas intervenciones forman parte de un esfuerzo coordinado para frenar la inseguridad en Trujillo y La Libertad”, indicó.
La inseguridad en aumento
El regidor trujillano Giancarlo Toribio levantó su voz de protesta por la falta de resguardo policial en Trujillo, a pesar de que la ciudad se encuentra bajo estado de emergencia debido a la creciente ola de criminalidad, sicariato y extorsiones. En una reciente entrevista, Toribio afirmó que las autoridades solo han realizado acciones simbólicas, como un despliegue inicial del Ejército que rápidamente se desvaneció en promesas vacías.
“Un solo día salieron los militares, llegaron a la Plaza de Armas, se llenó de policías y militares, todo para la foto. Pero en la noche, cuando recorrí Trujillo, no vi ni un solo patrullero ni una moto patrullando las calles”, expresó el regidor. Según Toribio, esta es una constante en la ciudad, dejando a los trujillanos totalmente desprotegidos.
La situación de inseguridad no es nueva. A pesar de los anuncios de refuerzos de seguridad, como la llegada de 100 efectivos del grupo Gorex y Grecco del Ministerio del Interior, Toribio sostuvo que estos operativos no son más que una estrategia mediática.
“He visto en redes sociales cómo patrullaron un día en el cerro El Porvenir, pero esas acciones no son más que para las cámaras, no vemos resultados reales. Las dinamitas siguen explotando y las bandas siguen operando con impunidad”, agregó.
Canales de ayuda
La creciente ola de extorsiones en el Perú está afectando a miles de personas. Las víctimas pueden comunicarse con los siguientes números para obtener apoyo de las autoridades:
Línea 111
Servicio gratuito y confidencial para realizar denuncias inmediatas sobre extorsiones. Además, podrán recibir asistencia rápida por parte de la Policía Nacional del Perú.
Línea 105
Número de contacto directo con la Policía Nacional del Perú. El uso indebido de esta línea podría acarrear una multa de hasta S/19.800 o la suspensión del servicio.