Imagen corporativa en crisis: Una empresa llamada Perú

El CEO & Co-Fundador de Grupo OS Latam opinó sobre la relación que hay entre un liderazgo sólido y una imagen positiva para mantener la estabilidad social y la reputación internacional, factores críticos para el progreso y el bienestar de un país

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ARCHIVO - La presidenta de Perú, Dina Boluarte, se acomoda el collar durante una conferencia de prensa el 5 de abril de 2024, en el Palacio de Gobierno en Lima. (AP Foto/Martín Mejía, Archivo)
ARCHIVO - La presidenta de Perú, Dina Boluarte, se acomoda el collar durante una conferencia de prensa el 5 de abril de 2024, en el Palacio de Gobierno en Lima. (AP Foto/Martín Mejía, Archivo)

Mucho se habla de que el país debería ser manejado como una empresa. Si fuera así, no habría análisis que justifique mantener, dentro de la empresa, a un CEO que tenga el 5% de aprobación por parte de la opinión pública.

Según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), publicada el pasado domingo 26 de mayo por el diario La República, la aprobación de la gestión de la presidenta Dina Boluarte ha alcanzado su nivel más bajo hasta la fecha.

Si esta fuera una empresa llamada Perú, existirían razones de peso para evaluar una renuncia o salida de la “CEO” presidencial. No obstante, algunas voces pueden decir: “Pero el país es más complejo que una empresa, la evaluación no debe basarse en la opinión sino en hechos”. De ser válida, a continuación compartimos algunos de los hechos más llamativos de la administración de la presidenta Dina Boluarte, con más de un año y medio de gestión:

Primero, tiene una denuncia de la Fiscalía General por las 50 muertes que se dieron durante las represiones en su contra (2022-2023), tras su llegada al poder.

Segundo, es investigada desde mediados de marzo 2024 por la Fiscalía General por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y omisión de declarar bienes en agravio del Estado (“Rolexgate”).

Tercero, la cifra oficial de pobreza en el Perú pasó de 27.5% en 2022 a 29% en 2023.

Cuarto, el hermano de la presidenta, Nicanor Boluarte, está acusado de ser un operador en la sombra en el Ejecutivo peruano.

Entonces, en esta empresa llamada Perú, tener una CEO con la desaprobación más baja de los últimos 20 años y siendo el centro de una serie de cuestionamientos que ponen en duda su ética, capacidad de gestión y transparencia, serían argumentos de peso para considerar otras opciones de liderazgo. Al igual que las juntas directivas reemplazan a los CEOs problemáticos para proteger la marca.

Por ejemplo, el caso de Travis Kalanick, cofundador y CEO de Uber, quien renunció en 2017 tras una serie de escándalos que incluían denuncias de acoso sexual y discriminación dentro de la empresa, que dañaron gravemente su imagen y la de la compañía.

También está el caso de Martin Winterkorn, CEO de Volkswagen, conocido por el “Dieselgate”, quien dimitió en 2015 tras descubrirse que, por orden de Winterkorn, Volkswagen había instalado software en millones de automóviles para manipular los resultados de las pruebas de emisiones, haciendo que los vehículos parecieran más ecológicos de lo que realmente eran. La revelación de este fraude masivo desató una crisis de confianza y afectó seriamente la imagen de la marca.

En resumen, un liderazgo sólido y una imagen positiva son esenciales para la estabilidad social y la reputación internacional, factores críticos para el progreso y el bienestar de un país. Sin hablar de cómo nos ven en el exterior. ¿Cómo se encuentra la imagen del Perú en estos momentos? Seguramente un balance negativo.

Ahora, si la actual presidencia está generando una mala imagen, una deficiente gestión de las comunicaciones en situaciones críticas, que afecta (y agrava aún más) en lo social y en lo económico, ¿por qué no se están tomando medidas? ¿Por qué todo pareciera seguir en piloto automático?

O tal vez las preguntas serían de otra índole, siguiendo la analogía de ver al Perú como una empresa. ¿Se manejaría como una privada o como una estatal? ¿Alguno de esos enfoques explicaría su desarrollo actual?

Algo es seguro, los ejemplos antes mencionados requirieron un directorio decidido y unánime. La decisión, sin duda, no fue sencilla, pero debía hacerse. En el Perú, cada uno de nosotros somos parte de ese gran directorio. Entonces ¿Cuál será tu decisión?

José Manuel Ospinal
José Manuel Ospinal
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