Transformación y desarrollo sostenible: un imperativo para las instituciones educativas en el Perú

La transformación educativa no es responsabilidad exclusiva de las instituciones; requiere la participación activa de la comunidad, así como alianzas estratégicas con el sector público, privado y la sociedad civil

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La educación es un catalizador de transformación social y cultural, con la capacidad de proporcionar a las personas los conocimientos y las habilidades necesarias para enfrentar los futuros retos de la vida. Hoy a pocos días del nuevo inicio del año escolar, el panorama educativo en el Perú continúa pidiendo cambios y reformas que ayuden a la evolución y transformación de las instituciones educativas con una reconfiguración profunda que responda a los desafíos de nuestro tiempo y promueva el desarrollo sostenible de la sociedad.

El reto hacia una educación transformadora es muy grande, que requiere el diseño y ejecución de un plan estratégico único e innovador que considere desde el componente financiero hasta la estructura y modelo académico de las instituciones educativas, con un enfoque del estudiante al centro de todo. Encontramos que en muchos casos (no solo en nuestro país, sino en toda la región), estas instituciones nacen como proyectos familiares con buenas ideas que buscan aportar a la mejora y desarrollo de la educación y así superar las falencias que genera la educación pública; sin embargo, estas buenas iniciativas carecen de un plan para lograr que ese emprendimiento se convierta en proyecto sostenible en el tiempo, lo que genera posteriormente impactos negativos en la calidad educativa, reflejándose finalmente en estudiantes con carencias y deficiencias académicas importantes.

La transformación educativa no es responsabilidad exclusiva de las instituciones; requiere la participación activa de la comunidad (de los propios estudiantes y de los padres de familia) así como alianzas estratégicas con el sector público, privado y la sociedad civil. La colaboración y participación de estos actores puede generar cambios significativos en términos de normativas, recursos adicionales, experiencias enriquecedoras y programas que se adapten a las necesidades específicas de cada comunidad.

Finalmente, desarrollar profesionales altamente empleables, no debería ser una súplica al sector educativo, sino el foco principal de las instituciones de educación superior. La educación necesita una transformación 360° grados no solo en cuanto al modelo y sistema educativo, sino también en sus procesos de experiencia del estudiante, poniendo a este al centro con un propósito claro, que se refleje en su misión, visión y valores y que luego se transforme en objetivos y estrategias en beneficio único de los alumnos. Hoy por hoy, la revolución tecnológica ofrece oportunidades sin precedentes que pueden mejorar la calidad y accesibilidad de la educación gracias a la educación virtual. Esta nos ofrece una oportunidad para capitalizar y superar barreras geográficas, de tiempo y económicas, brindando accesibilidad a más personas en zonas donde la educación presencial no existe, como aquellas comunidades remotas y desfavorecidas sobre todo en un país como Perú donde si bien es cierto la tasa de matrícula en educación superior ha venido en aumento significativamente durante los últimos años, pero que aún tiene una brecha en términos de calidad educativa y deserción de estudiantes.

En conclusión, la transformación y el desarrollo sostenible de las instituciones educativas en el Perú son un imperativo moral y estratégico. Solo mediante una educación transformadora y comprometida con la sostenibilidad podremos construir un futuro en el que la equidad, la justicia y la prosperidad sean accesibles para todos. Es hora de actuar con determinación y visión, con una transformación educativa integral que genere cambios determinantes en nuestra sociedad y economía, asegurando que nuestras instituciones educativas sean catalizadores de un cambio positivo y duradero en la sociedad peruana.

Alexander Mora
Alexander Mora