Violencia escolar contra menores con autismo: ¿Qué ha hecho el Minedu para protegerlos en las escuelas?

Infobae Perú detectó una tendencia en la reducción de menores con autismo matriculados en los colegios nacionales. Un especialista en autismo y un exministro de Educación analizan la situación.

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Video: Chimbote Infórmate

Alexis es un adolescente de 16 años con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). El año escolar 2023 ha sido el periodo más aterrador que ha vivido. Intentó integrarse en el cuarto año de secundaria y, a cambio, recibió insultos, burlas, fue aislado y hasta golpeado por sus compañeros del colegio Gran Amauta Mariátegui, de San Juan de Lurigancho, en Lima.

Su madre, como corresponde en estos casos, reportó el caso a las autoridades de dicha institución, quienes en primera instancia parecieron comprender el suceso y estar dispuestos a velar por la seguridad del escolar en las instalaciones educativas, pero no fue así. La marginación continuó su curso hasta el punto de hacer que el menor deseara morir.

Roberto es el nombre ficticio de otro escolar de 16 años de Chimbote. El menor, también del cuarto año de secundaria, tiene el diagnóstico de retardo mental leve y autismo. La Institución Educativa Pública N° 89002 “Gloriosa” de Chimbote a la que asistió el año pasado se convirtió en el peor lugar por el bullying que sufrió hasta el punto en que dos de sus compañeros lo golpearan hasta fracturarle la nariz y dejarle varios hematomas en su cuerpo y cabeza.

Estos casos son solo dos de las tantas dolorosas situaciones que atraviesan las personas con autismo que son introducidas al sistema escolar peruano. Según datos que el Ministerio de Educación (Minedu) proporcionó a Infobae Perú, en el 2023 se matricularon a 47 mil 279 menores con distintas discapacidades en las escuelas estatales. De esta cifra, 3 mil 023 corresponden a escolares con TEA.

¿Qué ha hecho el Minedu para proteger a las víctimas de violencia con autismo?

El bullying impacta negativamente en la salud mental de los menores. Especialista identifica a los escolares con autismo como el grupo más vulnerable a ser violentados en las escuelas | Foto composición: Infobae Perú
El bullying impacta negativamente en la salud mental de los menores. Especialista identifica a los escolares con autismo como el grupo más vulnerable a ser violentados en las escuelas | Foto composición: Infobae Perú

Para responder a esta interrogante es necesario primero resaltar que el Minedu no ofrece una cifra exacta que revele cuántos de los escolares con discapacidad han sido violentados en sus colegios. Solo se maneja una cifra general de reportes de violencia escolar en su portal SíSeve. Y si no tiene un registro que especifique este dato, no se puede conocer a exactitud cuántos casos de violencia escolar a escolares con autismo han sucedido en el 2023.

Pero, ¿por qué es importante conocer estos datos? Ernesto Reaño, psicólogo clínico e investigador en temas relacionados con autismo, señala que cualquier alumno con alguna discapacidad —sea física, sensorial, cognitiva, etcétera— es vulnerable a ser víctima de violencia escolar en la modalidad de bullying. Sin embargo, es probable que los menores con autismo, diagnóstico perteneciente a una discapacidad del desarrollo neurológico, tenga más dificultades para superar estos traumas.

“Cualquier alumno con discapacidad es mucho más vulnerable a ser hostigado, acosado, denigrado, pero probablemente en el autismo encontramos muchas más dificultades porque las personas autistas tienen específicamente dificultades para reconocer las intenciones de los otros o para darse cuenta qué cosa en la relación está siendo desfavorable”, señala.

“Entonces, probablemente muchas veces en situaciones escolares, muchas personas autistas son abusadas física, económica, sexualmente, psicológicamente, etc., porque se les hace creer que de esa manera van a hacer amigos de las otras personas. Existe un concepto en inglés ‘make crime’ que se traduciría como el ‘crimen de amigo’ que son personas que intentan hacerse pasar por amigos de personas con discapacidad para después aprovecharse de ellos”, dijo.

Dos niños sujetan por el cuello a un compañero, en las inmediaciones de una escuela pública | Foto cortesía: Del Sur Diario
Dos niños sujetan por el cuello a un compañero, en las inmediaciones de una escuela pública | Foto cortesía: Del Sur Diario

En el caso de Alexis, tras ser diagnosticado con depresión y estrés por acoso escolar, su madre le indicó que buscara apoyo en profesores y la dirección de su colegio, ubicado en San Juan de Lurigancho, cada vez que se sienta hostigado.

Sin embargo, la confianza de la mujer en que el colegio ofrecería protección se disipó después de que la psicóloga escolar insinuara que Alexis manipulaba a las autoridades de la institución al denunciar a sus agresores, poniendo así en duda lo que el menor padecía. Al final del año, pese a todo lo expuesto, el subdirector solicitó a la madre del adolescente que firmara un documento que avalaba la actuación del personal conforme a las normas del Minedu para dar por finalizado el tema.

Así como no hay un registro específico de cuántos escolares con autismo han denunciado situaciones de violencia en el portal SíSeVe, el Minedu tampoco maneja un protocolo especializado para dar solución a estos casos que involucran a menores con discapacidad.

Por su parte, la madre de Roberto decidió llevar su caso a los medios de comunicación. Durante su descargo para el medio local Chimbote Infórmate, indicó que el director del colegio, ubicado en Chimbote, calificó la agresión como “golpes de niños”. Además, acusó al personal educativo de no haber trasladado al estudiante a un centro médico pese a que estaba casi inconsciente y ensangrentado.

Todo colegio debe contar con docentes capacitados para poder determinar la metodología de enseñanza y las herramientas pertinentes, tanto para estudiantes con y sin discapacidad. (Foto: Andina)
Todo colegio debe contar con docentes capacitados para poder determinar la metodología de enseñanza y las herramientas pertinentes, tanto para estudiantes con y sin discapacidad. (Foto: Andina)

Por esos días, la mamá de Roberto tomó conocimiento de otras barbaries que su hijo sufrió y que ocultó. “Me he enterado que hasta le bajaban el pantalón. Él se quedaba callado, tal vez porque lo amenazaban”, dijo, notablemente indignada, porque el director de dicha escuela dejó de responder a sus reclamos.

Reaño enfatiza que las personas con autismo tienden a responder estos hechos, de agresiones verbales o físicas, con sentimientos de culpabilidad, creyendo que su sufrimiento es consecuencia de sus propias acciones o de sus ‘rarezas’ o ‘manías’, cuando no lo son.

Cada año hay menos escolares con autismo en las escuelas del Minedu

Este tipo de ‘respuestas’ que se dan desde los colegios a los casos de violencia y las repercusión en la salud mental podrían tal vez estar relacionados con la disminución de menores con autismo matriculados en los centros educativos del Estado.

En un análisis de Infobae Perú detectamos que la cifra de escolares con autismo en 2023 es bastante menor a años anteriores. Por ejemplo, en 2022 hubo 3 mil 545 y un año antes, en 2021, se habían matriculado 3 mil 716.

“El problema es que nuestras instituciones estatales son muy negligentes en no tener estadísticas y datos precisos que puedan graficar estos temas. Esto es una dificultad para poder realizar planes que tengan que ver con las mejoras que se pueden dar en detección, intervención, escolarización, etcétera”, menciona el psicólogo.

¿Qué le espera a este grupo en el año escolar 2024?

La ministra Miriam Ponce ha intentado introducir conceptos como el bienestar socioemocional y fortalecer la educación básica especial, lo cual podría contribuir a un entorno más inclusivo y seguro para estos estudiantes. Idel Vexler, exministro de Educación (2017-2018), saluda estas acciones de la actual gestión, pero ve con problema la estructura actual Minedu.

Para el exfuncionario, es comprensible que haya una deficiencia en el Minedu para abordar los casos de bullying que se han reportado. El exministro relaciona esta problemática con la desaparición de la Dirección de Tutoría y Orientación Educativa, en el 2015, la cual veía de forma coordinada temas como el bullying, la educación sexual integral y el acompañamiento a dificultades de aprendizaje.

“No se trata solamente de atender inclusivamente en los centros de educación básica especial a los que tenían discapacidad severa o multidiscapacidad, sino de prepararlos para una inclusión a la aula regular”, menciona Vexler y explica que, a pesar de que la inclusión fue prioritaria desde el año 2000 hasta el 2013, la creación de nuevas direcciones específicas en el Minedu ha resultado en un tratamiento fragmentado del tema.

“Crearon una dirección que se llama de Estudios Especializados, entonces, pusieron una dirección que atiende un tema que nada tiene que ver con la superdotación y el talento específico; y una dirección de educación básica especial que está aislada (...) Entonces, es natural, que estos asuntos (de inclusión en las aulas regulares) se hayan debilitado”, afirma.

También enlaza el tema del aumento de casos de violencia escolar que, solo en 10 meses del año escolar 2023 sumó 10 mil 347 reportes, con el confinamiento que se vivió en el país durante la pandemia de coronavirus. Indica que ni el Minedu ni los profesores no han podido demostrar capacidad para abordar este problema.

Idel Vexler, exministro de Educación. (Andina)
Idel Vexler, exministro de Educación. (Andina)

El exministro sugiere que una reorganización que incluya la creación de la Dirección General de Educación Inclusiva para abordar la falta de atención adecuada de los casos de violencia escolar contra personas con discapacidad, podría mitigar la problemática de violencia para este 2024.

Además, destaca la importancia de capacitar a los docentes y de trabajar junto a los padres de familia de manera descentralizada, enfocándose no solo en los problemas de matrícula sino también en los de atención y acompañamientos este grupo escolar. “Eso creo que está en los planes de la gestión actual y espero que se realice pronto”, sostiene.

En esa línea, saludó que el Minedu tenga previsto capacitar en temas socioemocionales a los profesores que recientemente han ingresado al sistema educativo o que están por ser nombrados.

“Me parece bien, pero hay que enfatizar también el tema del bullying, el tema de las dificultades de aprendizaje, y verificar y ser muy celosos los casos que involucre a escolares con alguna discapacidad, sea autismo, sordera, problemas de visión, cualquier tipo de discapacidad sensorial, física, o cognitiva. (Es importante) que se atienda adecuadamente generando los programas educativos permanentes, personalizados”, menciona.

Resalta además que para que esto último se cumpla, es necesario que los especialistas de las ugeles y de las direcciones regionales capaciten a los comités de tutoría, a los psicólogos y a los docentes que tienen que trabajar con estos menores. No solamente en los temas de enseñanza, sino también en los temas de evaluación.

En esa misma línea, el psicólogo Reaño sostiene que para ayudar a un escolar con autismo, “se necesita que las escuelas puedan hacer pautas y normas de convivencia y se de la inclusión educativa que muchas veces es un reto. Muchas veces, las personas autistas están escolarizadas sin que se adecúen los entornos, las evaluaciones, la información que se les da, es decir, no hay adaptaciones curriculares necesarias”, puntualiza.

¿Es conveniente la expulsión de escolares agresores?

En los últimos años se ha identificado un aumento de estos casos. (Agencia Andina)
En los últimos años se ha identificado un aumento de estos casos. (Agencia Andina)

A mediados del 2023, la congresista Martha Moyano presentó el proyecto de ley 5501/2022-CR que busca expulsar a los estudiantes responsables de bullying después de tres registros de incidencias.

La propuesta, que busca instaurar una política de tolerancia cero al acoso escolar, pretendía modificar el artículo 11 del Reglamento de la Ley N°29719, vigente desde el 2012, para remplazar la asistencia especializada por la expulsión directa de los agresores reincidentes.

A fines de diciembre de ese mismo año, el Consejo Nacional de Educación (CNE) expresó una opinión desfavorable sobre este proyecto señalando que la propuesta de Moyano no considera la necesidad de un enfoque integral que incorpore la rehabilitación de los agresores y el apoyo a las víctimas. El CNE centra su preocupación en el impacto que la expulsión tendría en la educación de los estudiantes responsables de violencia.

Idel Vexler considera también la medida contraproducente, pero no descarta que es necesario una sanción a los escolares responsables de agresión, pero siempre acompañado de una orientación tutorial.

“Creo que, además de fortalecer la tutoría, la consejería, el trabajo con los padres de familia, hay que sancionar, de acuerdo a la falta, a los alumnos pero desde una perspectiva reparadora. Por ejemplo, si un alumno en el campo del colegio le pega a otro alumno y le rompe los anteojos, aparte de separarlo uno o dos días del aula, yo haría que el alumno con sus padres de familia vayan a la casa del alumno agredido para pedir disculpas llevándole los anteojos separados”, menciona.

“Ahora, si un alumno cometió una falta, llevó un arma al colegio, tiene que ser separado del colegio. Y el próximo año, si insiste en cuestiones violentas, hay que buscarle otro colegio. Pero esto no implica expulsarlo, sino buscarle un espacio distinto, con la terapia que corresponde”, añade.

Otros datos

  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada 100 niños tiene autismo. En el Perú, entre el año 2000 y 2024 el Conadis ha registrado a un total de 11 mil 861 menores con el transtorno.
  • La mayoría de menores con autismo tiende a ser marginado y aislado en los colegios.
  • No existe una relación directa entre el autismo y la conducta violenta. De hecho, el trastorno del espectro autista más bien conlleva “desregulaciones” por el estrés causado por el bullying.
  • La falta de comprensión y sensibilización social acerca del TEA y sus características puede llevar a estigmatizaciones erróneas, aumentando el riesgo de aislamiento y problemas como la autoagresión y pensamientos suicidas entre estas personas.
  • Reaño señala que no cualquier psicólogo puede comprender la mente de una persona autista y que es necesario que los psicólogos de las escuelas tengan formación en el cuidado en trauma “para poder trabajar siempre situaciones que puedan ser complicadas y que requieran de una atención especializada”.
  • El especialista destaca que, aunque cada caso de autismo es distinto, un reto común entre estos menores es lograr interacciones apropiadas en los colegios para hacer amistades.