Nieta e hija de actores, a Manuela la profesión le viene en la sangre. Debutó a los 8 meses en la novela "Coraje mamá", en brazos de su madre, Graciela Pal, de quien es inseparable.

–¿Te gustaría que Amparo fuera actriz?

–Creo que voy a decir lo mismo que siempre dice mi mamá: "Me encantaría porque sería un halago hacia mí y hacia mi profesión". Quiere decir que tan mal no estoy haciendo las cosas si elige la profesión que, en definitiva, me quita tiempo con ella. Pero la verdad es que es un medio muy difícil. Si es actriz, que le vaya re bien de entrada, que no tenga que hacer mil castings, que no tenga que remar en dulce de leche… ¡Que sea estrella más que actriz, jaja!

Manuela y Amparo, inseparables (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)
Manuela y Amparo, inseparables (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

–¿Comparten códigos de crianza con Gonzalo, tu pareja?

–Estamos re de acuerdo en todo. Él también es súper relajado y creo que eso fue fundamental para que yo estuviera tan tranquila. Se ocupa un montón y es un papá muy presente. Por ejemplo, cuando voy al teatro, él se queda con ella todas las noches, a veces debe estar harto, jaja, pero nos repartimos bien, está súper canchero.

–Eso te ayudó entonces con la decisión de volver a trabajar…

–Yo quería volver a trabajar rápido después del parto. No quería encerrarme en ser sólo madre, no es mi esencia. Hay gente que nace para eso y hay gente que nace para trabajar y aparte formar su familia, y yo soy de esas. A mí me gusta trabajar, me siento útil, me siento mejor, me hace bien. Hice "ADDA (Amar después de amar)" en Telefé a los 4 meses de haber nacido Amparo. Cuando tuve la primera reunión explotaba, había nacido hacía un mes, tenía los pies hinchados, pensaba que me iban a decir que no, que lo hacía otra actriz. Estaba enorme, muy hinchada, deforme. Ahí empecé a trabajar, estaba con la lactancia, fue bravo.

Hay gente que nace para eso y hay gente que nace para trabajar y aparte formar su familia, y yo soy de esas

–¿La llevabas a grabar?

–Trataba de llevarla, pero a veces cuando tenía que grabar escena tras escena la dejaba en casa, pobrecita, prefería que tomara mamadera a que estuviera todo el día en un estudio. Fui mechándolo, pero la verdad, no lo cambio por nada volver a trabajar rápido, porque en los primeros meses de Amparo yo estaba –como todas– encerrada con ella, pero había empezado a angustiarme: "Ay, estoy acá, encerrada, me siento inútil, sólo sirvo para ser una vaca lechera, darle la teta, bañarla y dormirla". Los primeros meses estás todo el tiempo ocupándote del bebé. Es hermoso pero también agotador.

–Encima vos trabajás desde chica…

–Yo trabajé siempre. Entonces para mí no era una opción dejar de trabajar, nunca lo fue. Y ahora es más difícil, porque haciendo televisión y teatro me re cuesta dejarla. De todos modos, del teatro vuelvo bastante temprano, salvo los sábados, que tenemos dos funciones.

A los 4 meses de Amparo, Manuela retomó su trabajo de actuación (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)
A los 4 meses de Amparo, Manuela retomó su trabajo de actuación (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

–Gonzalo tiene dos hijas adolescentes, ¿ellas también te ayudan?

–Sí, claro. A veces la llamo a Cata, la mayor, y viene enseguida, no tiene ningún problema. Por suerte las chicas viven cerca y les encanta quedarse con ella. Todos la malcrían. Todos la malcriamos, mejor dicho. Es una nena muy mimada.

–¿Cuánto hace que están juntos con él?

–Hace 7 años. Nos conocimos trabajando. Dejamos de vernos un tiempo y después ya volvimos.

–¿Volvieron a trabajar juntos?

–No, pero creo que tampoco volveríamos de poderlo elegir. A mí no me molestaría tanto, él es más reacio. Supongo que para él debe ser incómodo ser asistente de dirección y tener que ver besándome con otro. O tener que darme indicaciones. Lo entiendo, me parece inteligente de su parte.

–¿Tienen planes de casamiento?

–No, no. Siempre decimos: "Che, ¿y si nos casamos…?". Yo soy cero fiesta, me divierte, pero no sé si me encargaría de armar un fiestón.
Terminás agotado, al final no estás con nadie. Me encantaría hacer un asado con mis amigas, sus amigos y parejas, familia y nada más… Pero para el cumpleaños de Amparo éramos 40 y era sólo familia. Entonces, el asado en casa no lo vamos a poder hacer. Encima, Gon es capaz de estar vestido de novio y haciendo el asado, jaja.

 

Por Florencia Romeo. Fotos: Rosalía Cameroni. Producción: Julita Astelarra.

 

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