El Presidente ha expresado en sus recientes apariciones públicas que la economía muestra una explosión positiva en crecimiento y empleo, así como también en materia de estabilidad. Pero -siempre hay un pero- ha mencionado que “la foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor”. La foto es la realidad; la película, su deseo.
A veces, Javier Milei dispara ráfagas de un realismo que impresiona. Pero luego lo arropa con insultos y palabras soeces que nuevamente entierran esos atisbos de esa realidad de la que el primer mandatario se desentiende. Lo interesante hubiera sido su permanencia en esa foto horrible que contradice la película con cifras que prometen un presente y un futuro mejor tan lejano como imposible de creer. La foto de la realidad cotidiana, que se multiplica en millones de historias personales, tiene protagonistas que a diario viven una película sin un “the end” feliz como vaticina el jefe de Estado.
La percepción es que nos vamos acercando a una barranca donde finaliza la ruta. Y la política opositora se entretiene en cuestiones menores: si hay o no un cartel que avisa o si las letras están en mayúscula o cursiva.
PUBLICIDAD
Pero no tratan la inminencia del peligro: se termina la ruta. Por eso, aun hoy el Presidente advierte que en el 2027 competirá contra sí mismo.
El Presidente se enajena de la realidad cotidiana, quizás es su forma de desentenderse de la responsabilidad que le cabe. Y la oposición también. Solo cavila en sus conveniencias electorales personales. En el medio, y por igual, sufren la democracia y sus instituciones acechadas por la autocracia.
Tironeada esa democracia por el descrédito inmerecido de quienes la vienen eligiendo con cierta reticencia, al menos en los últimos tiempos, no utilizando lo que queda como resguardo de ella: el voto. Pero no es la sociedad a la que se debe señalar como la mayor responsable. La sociedad, en general, está aturdida con sus distintos y urgentes problemas, mientras que su Presidente dedica -como ocurrió esta semana- un tercio de su día a insultar preferentemente a periodistas, al ritmo de su motosierra.
PUBLICIDAD
Aquí quiero detenerme. Se han naturalizado la agresión permanente y el estilo soez, grosero y tosco de quien ha dejado de ser hace ya hace tres años un columnista televisivo para aceptar el traje de Presidente de los argentinos.
La pregunta es: ¿qué pasa con la Argentina educada y culta envidiada en Latinoamérica? ¿Dónde quedó el orgullo de la sociedad argentina por sus premios Nobel? El odio al peronismo, ¿puede justificar tanto? ¿Se puede soportar tanta bajeza sin reaccionar?
Otro tema. Las oposiciones argumentan que falta mucho para el 2027, que la sociedad tiene sus problemas, por eso prefiere no “faltarle el respeto” diciendo quiénes quisieran ser alternativa y, fundamentalmente, qué harían para devolver a la desguazada clase media una esperanza real de cambio. Intuyo que se quedaron con la foto vieja de una sociedad distinta a la actual. Hoy sería muy bien recibido quien le diga, con bases reales y sólidas, cómo se sale de esto. Al menos a esa mayoría de población sufriente. A quienes alguna vez podían mandar a sus hijos a una escuela, a la universidad, trabajaban, tenían salarios relativamente dignos, veraneaban y hasta ahorraban.
PUBLICIDAD
Enorme error el dilatar los tiempos. Como en la ley física: el espacio que no ocupa un cuerpo, lo ocupa otro. En este caso, Milei.
Al menos el ministro Luis Caputo ha dado señales esta semana de acusar recibo de una realidad angustiante: la falta de vivienda. Es probable que esta política pequeña de reactivación tenga que ver con el 2027 y la deseada reelección por parte del Gobierno.
Para ello echó mano al pecado capital de Milei, marcando cierto grado de desesperación. Ha dicho: “El trabajador debe tener derecho a su vivienda porque hace a la justicia social” (Perón se siente revindicado).
PUBLICIDAD
El anuncio de créditos hipotecarios ayuda desde lo marketinero, dado que, del total de las necesidades en vivienda, estos $ 2 billones satisfacen el 0,4% . Es más que nada.
Creo que, además de la intención electoral, se busca ayudar a los bancos -con plata de los jubilados (FGS)-.
Consultado al respecto, el economista Cristian Módolo le dijo a Infobae: “Ya hay créditos hipotecarios UVA con distintos intereses. El FGS les daría a los bancos la previsibilidad de plazos fijos a 5 años. Según el INDEC, hay un déficit habitacional que afecta a 3,8 millones de familias, de los cuales a 1,6 millones les falta la vivienda (déficit cuantitativo) y a 2,2 millones de familias les faltan a sus viviendas cualidades para una vida digna (déficit cualitativo). De estos casi 4 millones de necesitados, lo ofrecido por Caputo llegaría a 18 mil familias, que deben tener un ingreso mínimo en el grupo familiar de $ 3,5 millones mensuales para acceder”.
PUBLICIDAD
Remató diciendo: “No es un problema de oferta, como dice el Gobierno. Es de demanda, dado que no hay ingresos suficientes para quienes necesitan de esos créditos”.
El presidente del Instituto Consenso Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez, da un dato contundente que refleja la parálisis de la economía, alejando al Gobierno de los mejores 18 meses de la historia. “Cayó la venta de combustible en los dos últimos años un 6,4% interanual. En julio, la caída es de -5,8% en provincia de Buenos Aires, -1,57% en Córdoba, -1,6% en Santa Fe, -9,54% en CABA, -22,41% en Tucumán, -16,42% en Jujuy”.
No existe país con futuro, con desarrollo, sin el sostén de la producción, de la ciencia y la tecnología.
Esta semana, Sergio Massa estuvo en Rosario, en la presentación del libro “La Santa Fe que viene”, del constitucionalista, diputado nacional y presidente del Frente Renovador Diego Giuliano. Estuvo casi todo el peronismo. Una lectura puede ser el apoyo del ex ministro de Economía a la precandidatura a gobernador de Giuliano. Pero esta cronista no descarta que también haya sido un tanteo para la precandidatura presidencial del propio Massa.
PUBLICIDAD
Consultado Giuliano al respecto, expresó: “Estoy convencido de que no es momento de nombres propios, ni del mío ni del de Sergio. Lo que hice es escribir un libro sobre la reformada Constitución provincial. Toda Constitución es un plan de gobierno en sí misma. Hoy la presento a mis compañeros, para luego hacer lo propio con la sociedad”.
PUBLICIDAD