Argentina no admite un pobre más

La motosierra sigue encendida, pero no sirve para avanzar en los consensos necesarios para las reformas que el país necesita

Compartir
Compartir articulo
El discurso de asunción de Javier Milei, dándole la espalda al Congreso (Foto: Adrián Escandar)
El discurso de asunción de Javier Milei, dándole la espalda al Congreso (Foto: Adrián Escandar)

“Las diferencias no le incomodaban. Su corazón liberal las alentaba” (la ex presidenta chilena Bachellet despidiendo los restos del ex presidente Piñera). Cuesta no comparar. Allí, en Chile, la política se acercó al dolor, acompañando. Con respeto. Acortando distancias, abrazando. No sólo a la familia del ex Presidente fallecido, a los ciudadanos que fueron representados por Piñera en dos gobiernos.

Aquí, al otro lado de la Cordillera, la política del Presidente argentino aleja, rechaza, provoca, ofende. Su viaje al exterior cargado de connotaciones espirituales no le generó introspección (al menos la que era de esperar).

La motosierra sigue encendida. Este adminículo electoral exitoso resulta molesto para la política. No sirve para avanzar en los consensos necesarios para las reformas que Argentina necesita. Nuestro país era admirado en el barrio latinoamericano por sus intelectuales, por sus científicos. También por políticos por sus políticas. Hoy, los mejores, los más aptos para las reestructuraciones necesarias, se quedan en sus casas. Un ejército de trolls los espera a la vuelta de cualquier idea diferente –ante la unicidad de Milei-, con denuncias ficticias.

La República tiene un Presidente que le viene dando la espalda a la espalda de la República que gobierna: el Poder Legislativo. Es de esperar que alguien se atreva a racionalizar sus conductas (hablo del Presidente), ante las responsabilidades conferidas y por él aceptadas el pasado 10 de diciembre. El 1 de marzo debe asistir a la apertura del período Ordinario de sesiones. No se pude denostar al Congreso, en realidad, decnoctarlo. Al cierre de este artículo habría confirmado su presencia en el Parlamento.

Un Presidente es el primer ciudadano de un país. Si el Poder Legislativo es un aguantadero donde habitan traidores y corruptos, debe el señor Presidente presentarse ante la Justicia con nombres, apellidos y pruebas. Una nación no puede vivir bajo el estado de duda y sospecha permanente -nación que viene con enormes problemas provocados por los gobiernos anteriores y agravados en estos dos meses-. No hay persona o familia que no esté inmensamente preocupada por la atención de su salud, por su fuente laboral, por la continuidad y/o calidad educativa de sus hijos. Demasiada inestabilidad ante una necesaria seguridad.

Ante esto, los representantes federales aparecen tímidos. Fueron elegidos y en algunos casos con más votos que el Presidente. Gobernadores, intendentes, hoy miden fuerzas que se diluyen en inseguridades personales. No se deciden. Tal vez debieran recordar que el federalismo no es sólo la necesaria defensa de las economías regionales, la negativa ante el intento de suba de retenciones que debieran reducirse y/o ser eliminadas. Los gobernadores, intendentes, insisto, son el federalismo. En ellos está que se cumpla lo que la Constitución manda. Todos quieren que al Presidente le vaya bien.

Pararse con firmeza ante los errores no los desvía de ese deseo. Esta semana, dos documentos atravesaron la política en el mismo día (miércoles de Cenizas) . El de Cristina Fernández, “Argentina en su tercera crisis de deuda. Cuadro de situación”, y el del grupo de Curas en Opción por los Pobres, “Es tiempo de conversión y cambiar el rumbo”. Este último no tuvo la difusión que merece. Al cierre del documento invitan a convertirse en esta cuaresma, en el contexto de la canonización de Mama Antula, aludiendo a las víctimas de un sistema de injusticia y muerte, que son los pobres. En el documento expresan la convicción de que el rumbo económico implementado por el gobierno va en dirección contraria para evitar que más personas caigan en la pobreza.

Los diputados socialistas santafesinos se presentaron ante la Justicia pidiendo retractación ante los agravios recibidos por el Presidente. A su vez, presentan ante el Congreso propuestas para restablecer subsidios al transporte, bono para los jubilados e incremento en la AUH para alimentos e ingreso escolar. La diputada Mónica Fein manifestó: “No nos victimizamos. Defendemos a la gente”. Señaló, además: “Nuestro bloque, como lo hizo la UCR, presentó notas instando a la constitución de la Comisión Bicameral del DNU”.

Sobre el tema educativo, los gremios UDA, AMET, CEA y SADOP, presentaron ayer una solicitud al Secretario de Educación Carlos Torrendel, intimando a que se convoque a la negociación paritaria. Sergio Romero, titular de UDA, le manifestó a Infobae: “La ley 26075, art 10, que está vigente, habilita a esta petición. Creemos que la mirada del Gobierno es equívoca en este punto. Está mal aconsejado el Presidente en este tema. Empobrecer a los educadores no es bueno. Esta presentación administrativa fija las bases para judicializar el tema”.

El diputado nacional Julio Cobos manifiesta que, “si bien puede estar en el límite técnico, tratándose de un tema educativo, el Gobierno no debiera dudar en prorrogar el FONID (Fondo de Incentivo Docente), que viene implementándose desde 1998″.