Para los progresistas y también para los liberales iluministas que ven populismo en todos lados y especialmente en el peronismo, copio a renglón seguido partes del discurso del general en homenaje al 12 de octubre de 1947. Incorporo también algunas imágenes que se realizaron en aquellos años y que se encuentran en el Archivo General de la Nación.
"Para nosotros la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Un estilo de vida.
Va, entonces, el homenaje argentino a la patria madre, fecunda, civilizadora, eterna y a todos los pueblos que han salido de su maternal regazo. Nuestro homenaje a la madre España constituye también una adhesión a la cultura occidental.
Porque España aportó a Occidente la más valiosa de las contribuciones: el descubrimiento y la colonización de un nuevo mundo ganado para la causa de la cultura occidental.
Su obra civilizadora cumplida en tierras de América no tiene parangón en la historia. Su empresa tuvo el signo de una auténtica misión. Ella no vino a las Indias ávida de ganancias y dispuesta a volver la espada y marcharse una vez exprimido y saboreado el fruto. Llegaba para que fuera cumplida la hermosa realidad del mandato póstumo de la reina Isabel de atraer a los pueblos de Indias y convertirlos al servicio de Dios […] Traía para ello la buena nueva de la verdad revelada, expresada en el idioma más hermoso de la Tierra. Venía para que esos pueblos se organizaran bajo el imperio del derecho y vivieran pacíficamente. Su obra civilizadora cumplida en tierras de América no tiene parangón en la historia. Es única en el mundo. Constituye su más calificado blasón y es la mejor ejecutoria de la raza, porque toda la obra civilizadora es un rosario de heroísmos, de sacrificios y de ejemplares renunciamientos. No aspiraban a destruir al indio, sino a ganarlo para la fe y dignificarlo como ser humano. Era un puñado de héroes, de soñadores desbordantes de fe. Como no podía ocurrir de otra manera, su empresa fue desprestigiada por sus enemigos, y su epopeya, objeto de escarnio, pasto de la intriga y blanco de la calumnia, juzgándose con criterio de mercaderes lo que había sido una empresa de héroes. Todas las armas fueron probadas: se recurrió a la mentira, se tergiversó cuanto se había hecho, se tejió en torno suyo una leyenda plagada de infundios y se la propaló a los cuatro vientos".
Estas últimas palabras deberían leerlas y releerlas aquellos que se dicen peronistas y no son más que progresistas disfrazados, también otros que, defensores de la cultura occidental, vieron en Perón el arquetipo de la barbarie fascista.