Dólar hoy en Brasil: cotización de apertura del 14 de abril

Este es el comportamiento de la divisa estadounidense durante los primeros minutos de la jornada

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Dólar hoy en Brasil: cotización de apertura del 14 de abril
Dólar hoy en Brasil: cotización de apertura del 14 de abril

El dólar estadounidense se negocia en la sesión de hoy a 5 reales brasileños en promedio, lo cual implicó un cambio del 0,08% comparado con los 5 brasileños de la jornada anterior, reporta Dow Jones.

En referencia a la rentabilidad de la última semana, el dólar estadounidense marca un descenso 2,98% y en términos interanuales aún acumula una bajada del 12,62%.

Analizando este dato con el de fechas anteriores, con este valor interrumpe la racha que marcaba en las cuatro jornadas anteriores. Por lo que respecta a la volatilidad de estos siete días, se aprecia que es inferior a los números logrados para el último año (11,51%), de manera que podemos decir que está pasando por un periodo de mayor estabilidad en este contexto.

El panorama del dólar en Brasil para 2026

El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.

En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.

Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.

A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.